El próximo 16 de diciembre se representará en el Teatro Alameda (Sevilla), 361º Grados, de la mano de Cía Proyecto Tránsito. Pieza que forma parte de la programación del trigésimo tercer ciclo de El Teatro y La Escuela.
361º Grados es una pieza que lleva más de un año de gira por distintos escenarios de Andalucía y del resto España, en versiones en espacios no convencionales y en lo que se suele llamar “caja negra”. En esta línea, podemos destacar su paso por Circada (Sevilla), Festival de Granada o en la edición de este año de FETEN. Y sí, esta creación esta dirigida a todos los públicos. Pero como tantas ocasiones, lamentablemente, hemos de reevaluar a los espectadores a que valoren en serio si necesitan acompañar a sus hijos, nietos, sobrinos, etc…, para asistir una obra que se anuncia de esta manera.
En paralelo, me gustaría comentarles que hace unos cuantos años vi actuar Clara Reina Meneses (autora e intérprete de esta obra) en La Bicicletería (Sevilla), y me quedé sorprendido de la de posibilidades que tiene el trabajo con hula hoops más allá de algo que derrocharía un virtuosismo de tipo circense. Porque ella fue capaz de genera efectos visuales sicodélicos, para adentrarnos en una atmósfera donde sólo podíamos conocer una única habitante que se comunicaba con quien fuere a visitarle, interactuando con su hula hoops… A dónde quiero llegar, es que hasta ahora no he encontrado la oportunidad de conocer el qué tanto ahondado en sus investigaciones escénicas y su línea de trabajo que integra lo que se le llama nuevo circo, teatro físico y artes plásticas.
De cualquier modo, esta pieza de la compañía andaluza Proyecto Tránsito, ha sido dirigida por Ana Donoso Mora, una profesional que ha sabido disponer un trabajo que no debería pasar por desapercibido. Sin más que añadir, les derivo a la sinopsis de 361º Grados:
Cuando en las nubes vemos una tortuga, tortuga es una “pareidolia”. Una pareidolia es un efecto psicológico que hace nuestra mente para darle orden al caos, poner nombre y forma a aquello que nuestro cerebro no reconoce. 361º Grados, es nuestra propia pareidolia de la Teoría del Caos. Una obra existencialista que traduce en imágenes la necesidad de ver el mundo como un flujo de acontecimientos (recuerdos) móviles, con saltos inesperados, dinámicos y no lineales. Queremos aceptar que el Caos es el estado natural de la vida.
Parece circo, pero no lo es del todo. Parece danza, pero no lo es del todo. Parece una instalación, pero no lo es del todo. Creo que es un poema.

