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Si hay algo que garantiza Lenny Kravitz sobre un escenario es munición pesada en forma de canciones. De esas que no necesitan presentación y que, en cuanto suenan los primeros acordes, convierten cualquier recinto en un karaoke masivo de, afinadas o no, gargantas entregadas.

 

De cara a su parada el 1 de julio en Icónica Sevilla Fest, hay varios temas que sobrevuelan el ambiente como apuestas seguras, y algún as bajo la manga, mas reciente, para demostrar que no es un artista que viva de reverdecer viejos laureles.

 

 

“Are You Gonna Go My Way” es, directamente, el cañonazo de salida. Un riff reconocible al instante y pura actitud rock condensada en tres minutos. Tres minutos que definieron los 90s.

 

 

“Fly Away” juega en otra liga: más luminosa, más abierta, pero igual de coreable. Es ese momento en el que el concierto se convierte en comunión total, brazos arriba y cero vergüenza.

 

 

“American Woman”, su incendiaria revisión del clásico de los canadienses The Guess Who, es Kravitz en modo depredador. Groove, músculo y ese punto provocador que convierte la canción en un terreno completamente suyo.

 

 

“It Ain’t Over ’Til It’s Over” baja las revoluciones sin perder magnetismo. Soul elegante, sensualidad sin prisas y una de esas melodías que confirman que detrás de todo rockero hay un corazoncito sensible.

 

 

Y para demostrar que sigue en la pelea, no sería raro que caiga algún tema de su etapa más reciente —como “TK421”—, donde mantiene el pulso funky y ese rollo descarado que conecta sin problema con su material más clásico.

 

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