Apunten en la agenda: 5 de septiembre a las 19:30 h. El Teatro del Centro Cultural Paco Rabal se va a llenar de esa danza que te remueve por dentro. Con esta ya van trece ediciones de BETA PÚBLICA, y da una tremenda emoción ver lo que han conseguido.
Lo que empezó como una pequeña plataforma local para echar un cable a los creadores de aquí es hoy un altavoz internacional que conecta a artistas de cuatro continentes. Es alucinante ver cómo ha crecido esta familia. Este año, de hecho, la organización está pletórica. Han recibido más de 150 propuestas de 84 ciudades y 41 países. Una auténtica locura.
Pero más allá de las cifras, lo bonito es ver cómo este proyecto madrileño se ha ganado su sitio en el circuito global a base de constancia. Al final, las fronteras dan igual cuando el cuerpo habla. Con tanto nivelazo, os podéis imaginar que la criba ha sido muy complicada. El comité buscaba armar un programa con ritmo y con alma, que reflejase lo que se cuece ahora mismo en los locales de ensayo de medio mundo.
Cada edición supone el reto de construir una programación en la que cada propuesta aporte una mirada distinta y, al mismo tiempo, forme parte de una única experiencia para el público. Volver al Teatro del Centro Cultural Paco Rabal, donde nació este proyecto hace trece años, tiene además un significado muy especial para nosotros.
Pilar Villanueva, directora artística de BETA PUBLICA
El resultado son siete piezas que son pura dinamita. Los creadores vienen de Alemania, Italia, Polonia, Países Bajos y, claro, de aquí al lado, con propuestas potentes de Madrid y Barcelona. Cada uno con su movida y su propio lenguaje.
Este es el cartel para esta edición:
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Ashley Davis (Países Bajos) — MOTHER GONE
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Chiara Olivieri (Italia) — MIRROR BIRD
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Alessio Natale (Madrid) — ¿WHY?
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Eliza Kindziuk-Kosianko (Polonia) — Salvador Delulu
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Gabriel Camprubí & Jennifer Jaime (Barcelona) — Sauze
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Enora Gemin (Alemania) — Jardin sous l’eau
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Roberto Lua y Emma Cámara (Madrid) — El lenguaje de las paredes
Hay un detalle de esta edición que me parece un acierto total: una de las piezas la ha elegido el público a través de las redes del festival. Es una forma preciosa de recordar que la magia de un espectáculo comienza compartiendo las ganas, los nervios y la curiosidad desde casa.
En un panorama cultural donde la danza contemporánea se mezcla con el cine, el teatro o las artes visuales. En medio de todo ese maravilloso caos, BETA PÚBLICA hace un trabajo silencioso y vital: dar un escenario a la gente que está inventando los códigos del movimiento del mañana, justo antes de que den el gran salto. No os lo perdáis.


