Ángeles Toledano revolucionó el Canela Party con la certeza de que su voz está a la vanguardia del flamenco, y también convencida que esta semana su público será completamente diferente. Antes de debutar en la Bienal de Flamenco con La misma sangre del cuerpo, la cantaora jienense se recluyó con una treintena de alumnas de la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD). De esta forma se construye un ritual coral donde el cante se funde con la memoria y el cuerpo de las otras.
Este sábado, la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla recibe a Ángeles Toledano, y la cantaora jienense estrena La misma sangre del cuerpo, un proyecto donde el cante se vuelve un ritual a varias voces. Aquí Toledano le planta cara a la ortodoxia del género y obliga a la raíz y a la vanguardia a convivir en el mismo escenario.
Me siento inmensamente agradecida por todo lo que está suponiendo este proceso. Estamos aquí por aprender a vivir los procesos, por darle importancia a lo que pasa dentro, cuando estamos creando y todo está naciendo.
Ángeles Toledano
El germen está en Sangre sucia. El título del espectáculo recupera el de la última canción de su primer disco, aquel que le valió una nominación a los Latin Grammy y con el que ya dejó claro su intención de darle la vuelta al cante femenino. Hasta ahora, ese tema se había quedado encerrado entre las cuatro paredes del estudio. Sin embargo, para la Bienal, Toledano lo lleva al directo: utilizándolo como punto de fuga para una creación nueva, pensada y cosida a medida para el certamen.
Para darle cuerpo a la idea, se ha aliado con la directora escénica Verónica Morales y ha subido al escenario a treinta alumnas de la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD). Una jugada arriesgada que, sin duda, hará levantar más de una ceja entre los puristas. Ahora el tablao se transforma en un espacio de contacto entre generaciones. Las voces del coro son las que te llevan de la mano por un recorrido atravesado por el romance. La pieza pide a gritos a las otras. Sin ese tejido coral, el hechizo se viene abajo.
Estamos viviendo momentos muy increíbles, están pasando cosas que no van a poder ser contadas. Personalmente, vivirlo con las chicas de la ESAD me ha cambiado mucho. Cantar es una de las cosas que más disfruto de este mundo, pero me gusta mucho el arte, por eso en este proceso quería nutrirme de todo lo que me estoy nutriendo.
Ángeles Toledano
Está siendo un proceso muy bonito, todas nos estamos aportando riqueza y esto me ha enseñado que es aquí donde quiero estar, en esta forma de trabajar, en esta dirección. Creemos que la emoción que sentimos cuando ensayamos se va a ver el día 12.
Ángeles Toledano
Ya veremos cómo se toma el público de la Bienal encontrarse de bruces con este despliegue de treinta y una mujeres. La misma sangre del cuerpo nos devuelve una certeza fundamental,: cuando el cante deja de ser un monólogo para tejer un linaje que tú misma eliges, la sangre deja de ser una condena. Se convierte, simplemente, en el pulso que nos reconcilia con las demás.



