En el marco del Día Internacional para poner fin a la impunidad crímenes periodistas, asistir al exterminio desde una butaca climatizada otorga cierta anestesia moral. Noviembre, consagrado por el calendario institucional a los minutos de silencio, reparte proyectores por Leipzig, París o Madrid. Son las capitales donde Reporteros Sin Fronteras exhibe el documental Inside Gaza para mendigar justicia.
El espectador europeo contempla la matanza de informadores palestinos con el pavor domesticado de quien sabe que el peligro jamás traspasará la pantalla. Ya advirtió Susan Sontag en Ante el dolor de los demás sobre esta voracidad de la mirada occidental frente al sufrimiento ajeno: consumir la guerra a mil kilómetros de distancia procura un alivio profiláctico. Fuera del celuloide, mientras desfilan los créditos, la artillería israelí blinda el apagón informativo sobre el terreno y cualquier exigencia de responsabilidades rebota contra el acero del Estado.
Las cifras de la impunidad en crímenes contra periodistas
Las matemáticas de la morgue marcan el compás del oficio. Hablamos de 1.700 cadáveres desde 1993; cuerpos cobrados por fiscalizar a las élites. Una estadística de la UNESCO fulmina cualquier espejismo democrático: nueve de cada diez asesinos mueren en sus camas sin pisar un juzgado. América Latina regenta hoy este matadero contemporáneo donde el gobierno subcontrata la censura al crimen organizado y el plomo dicta la agenda pública. Abatir al periodista Javier Valdez a plena luz del día en Culiacán (2017) confirmó la absoluta depreciación de la vida del redactor. Semejante parálisis judicial opera en la práctica como una licitación abierta para el próximo gatillero. Matar sale a cuenta.
Inside Gaza pone rostro y voz a quienes, arriesgando sus vidas, siguen informando al mundo desde Gaza. A través del día a día de periodistas palestinos, este documental da testimonio de su valentía y recuerda el papel insustituible de su trabajo en la defensa de nuestro derecho a la información. Al organizar estas proyecciones en todo el mundo, RSF pretende amplificar sus testimonios y denunciar la impunidad de los crímenes cometidos contra los periodistas. Las fuerzas armadas israelíes, que vuelven a figurar en la galería de depredadores de la libertad de prensa de RSF, no pueden seguir matando a periodistas con total impunidad. Es urgente que se lleven a cabo investigaciones independientes y que los responsables de estos crímenes comparezcan ante la justicia. Hacer oír las voces de los periodistas de Gaza también significa negarse a que quienes intentan silenciarlos eludan la justicia.
Thibaut Bruttin Director General de RSF
Violencia digital y deepfakes: el nuevo sicariato tecnológico
Lejos de la pólvora del sur, el hemisferio norte incuba coacciones silenciosas. La inteligencia artificial alimenta ahora una trituradora algorítmica enfocada con saña contra las mujeres. Periodistas, políticas o científicas con visibilidad pública se topan con un ecosistema punitivo concebido para dinamitar su salud mental y barrerlas del foro. Frenar semejante asedio con eufemismos institucionales roza la comedia burocrática. Llamar a esto VCMFT (violencia de género facilitada por la tecnología) o articular campañas bautizadas como Chat GBV es pretender domesticar el caos con corbata y manual de estilo. Distribuir un deepfake pornográfico para hundir el prestigio de una reportera obedece a la idéntica lógica del sicariato de Veracruz: aniquilar desde la impunidad del anonimato. La bala ha delegado su trabajo sucio en el código.
La autocensura como victoria final del terror
Secuestrar en la selva, orquestar linchamientos en redes o meter dos tiros en el pecho persiguen un mismo fin fundacional, que es reventar el pacto social e instaurar el terror. Ante un asesinato varado en el archivo de una comisaría o una purga misógina amparada en los servidores de Silicon Valley, el profesional abraza la autocensura para salvar el pellejo o el nombre. Al término de las retrospectivas europeas de esta semana, el público abandonará el cine, comentará la aspereza del conflicto mientras espera un taxi y retomará su rutina. Fuera de la cartelera, el contador de féretros seguirá girando sin estorbar el plácido sueño de la magistratura.
2 de noviembre:
- París, Grand Rex
- Taipéi, Daybreak Cafe
- Dakar, Centre Yennenga
- Londres, Ciné Lumière London
- Túnez, Instituto de Prensa y Ciencias de la Información (IPSI)
- Leipzig, Schaubühne Lindenfels
- Los Ángeles, LA Press Club
- Nueva York, Scandinavia House
4 de noviembre:
- Madrid, Golem Cinema Madrid
- Leipzig, Ost-Passage-Theater
11 de noviembre:
- Túnez, Facultad de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales de Túnez (FSJPST)
14 de noviembre:
- Glasgow, Festival de Cine Documental
16 de noviembre:
- Ámsterdam, Cine The Pulse
22 de noviembre:
- Hong Kong, Broadway Cinematheque
28 de noviembre:
- Río de Janeiro, Cine Carioca José Wilker



