Seleccionar página

El próximo tres de febrero se representará en el Teatro Távora (Sevilla), Las banderas no dan calor, de la mano de María Marín, Adela Castaño y José Carlos Pérez.

 

Las Banderas no dan calor, es un ejemplo de cómo los teatros sevillanos como el Teatro Távora, el Teatro Viento Sur o El Teatro La Fundición, tienen el acierto de dejar espacio en sus respectivas programaciones, a creaciones de profesionales locales. Al margen de que detrás de ello intervienen diversos factores, es un hecho que lo anterior es un elemento imprescindible para conservación y el desarrollo de disciplinas como lo son las artes escénicas. Es más, si esto no fuese así, Sevilla sería una “ciudad receptora”. No un lugar (aunque muchas cosas son más que mejorables) en que se entran en auténticos diálogos con creadores que residen fuera de la misma, generando un efecto multiplicador y de apertura a lo que se está moviendo en otras partes de España y del mundo.

Y justo creaciones como Las banderas no dan calor podría ser un buen ejemplo de lo que les comento. Con tan sólo hacer mención, de que este montaje es la primera producción del medio local especializado en artes escénicas, La Zentralita, nos da un pista de cómo, poco a poco, se va generando un tejido que facilita una cierta consolidación, o en el peor de los casos, un “muro de contención” ante posibles riesgos de desaparición de la creación local. Por si queda alguna duda, aquí no se trata de entrar en debates sobre que hay que “defender sí o sí a lo de aquí, porque es lo de aquí; y por ello es bueno (sin mediar reflexión o espíritu crítico alguno)”; si no más bien yo me decantaría, como un evento que merece nuestra atención  para comprender lo que nos rodea. Ya durante su correspondiente representación valoraremos su consistencia artística, o lo que fuere.

Foto: Antonio Pineda

Foto: Antonio Pineda

 

Sin más que añadir, les dejo con un adelanto de esta pieza de María Marín, y que será interpretada por Adela Castaño y José Carlos Pérez:

¿Hasta qué punto podemos sernos fieles a nosotros mismos? ¿Hay límites en el compromiso político?

Las banderas no dan calor es un drama intimista ambientado en la posguerra española. Es una pieza que transita las emociones, los deseos y los miedos más profundos de un matrimonio joven, María y Pedro, que son víctimas de sus propias decisiones.

 

Articular históricamente lo pasado no significa conocerlo tal y como verdaderamente ha sido.

Significa adueñarse de un recuerdo tal y como relumbra en el instante de un peligro

Walter Benjamin

 

Comparte este contenido