Seleccionar página

Los próximos 24, 25 y 26 de septiembre se representará Medea, la extranjera en el Teatro la Fundición de Sevilla, de la mano de la compañía asturiana Cía. Teatro del Norte. Pieza dirigida e interpretada (acompañado en escena  por Cristina Lorenzo y David González) por el veterano Etelvino  Vázquez, quien desde 1985 lleva dirigiendo esta compañía que nos acercado a los clásicos y otros tantos trabajos, con austeridad y respeto; como también,  otorgándole mucha atención  al peso de sus montajes a la interpretación de sus intérpretes. Lo cual promete,  dejarnos los pelos de punta de principio a fin.   

Fotografía: Rafa Pérez

Fotografía: Rafa Pérez

 

Medea junto a otras tantas figuras de la mitología griega, se ha erigido como  uno de los ejemplos de mujeres autónomas  que se hacen valer. Lo cual sería el caldo de cultivo para que una sociedad que no está preparada para semejantes personalidades, daría paso a una de las más imprescindibles tragedias griegas que han contribuido a configurar nuestro imaginario, en la actual sociedad occidental.

Según la tradición la hechicera Medea quedó locamente enamorada de Jasón, quien estaba en medio del difícil encargo de hacerse con vellocino de oro acompañado de de los argonautas. Así ella se encomendó a ayudar a su amado a conseguir como sea semejante empresa, así creó una poción para dormir al dragón que custodiaba al vellocino de oro (ese era uno de los retos que el rey  de Cólquida, Eetes, designó a Jasón para conseguir su ansiado objetivo). Tras dicha victoria, Jasón juró que amaría a Medea por siempre, amor que se fortalecería tras haber sobrevivido de los ataques llenos de cólera del padre de Medea, Eetes. Quien se detuvo tras ver como su propia hija despedazaría a su hermano menor para la huída. Eetes ante tal impacto, cesaría sus embestidas para ofrecer honras fúnebres a su hijo.

Al tiempo, Jasón y Medea se dirigirían Corinto sabiendo que Eetes no tardaría en darles venganza en la tierra de Jasón, Yolco. Por tanto, buscaron refugio en Corinto (donde gobernaba el rey Creonte), donde disfrutaron de años de dicha y que dieron paso a dos niños. Sin embargo, Jasón se terminaría cansando de Medea impulsado por sus propios intereses; llevándole a repudiarla. Siendo que hasta Jasón osaría en pedirle matrimonio a Glauce (hija del rey de Corinto), bajo el acuerdo de que sus dos hijos serían reconocidos como príncipes de Corinto y Medea fuese desterrada; y así Jasón se situaría en una posición privilegiada para hacerse con su propio reino.

Medea hizo creer que aceptaba su cruel destino y se mostró generosa regalando a Glauce un vestido, que generaría un incendio que se llevaría la vida de la princesa y su padre. La venganza no se quedaría allí, dado que también le arrebataría la vida a sus propios hijos. Lo anterior, era un plan para que Jasón pasara el resto de sus días como un muerto en vida.

Partiendo de lo anterior, Cía. Teatro del Norte busca con Medea, la extranjera redefinir la figura de esta célebre figura mitológica, que ha sido abordada en obras de Eurípides, Seneca, Anouilh , Müller, Lorca y Sergio Vigil Escalera…, autores que a los cuales acudieron para redactar un guión que como poco nos hará replantearnos la imagen que nos han llegado, de una mujer que se vengó a modo de reclamo del cumplimiento de una promesa de amor. Por tanto, les doy paso a la sinopsis de esta obra:

Nuestra Medea pretende reducir la tragedia a lo esencial, prescindiendo en lo posible de antecedentes y peripecias mitológicas que hoy solo sirven para confundir y distraer al espectador. Medea es la princesa extranjera repudiada por el europeo y civilizado Jasón.

Medea es una historia de amor, o mejor, el negro reverso de una historia de amor que ocurre ahora mismo. Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sido Jasón o Medea. O quizá Jasón y Medea al mismo tiempo, porque el amor, antes y ahora, nos vuelve absurdamente vulnerables y estúpidamente crueles”.

 

Medea, la extranjera de Cía. Teatro del Norte, o cómo revalorizar un clásico con los atrezzos y vestuarios adecuados

 

 

Comparte este contenido