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El Teatro Central de Sevilla se prepara para recibir el próximo 7 y 8 de marzo un espectáculo que desafía las convenciones del arte dramático. Angélica Liddell, la irreverente actriz, escritora y directora, presenta VUDÚ (3318) Blixen, una obra que abarca los límites del dolor, la violencia, la pasión y la muerte, fusionando lo sublime con lo macabro en un escenario visceralmente conmovedor.

 

Pactamos con el diablo a fin de que nos otorgue el don de la palabra. La escritura es un don que nos dispensan desde el inframundo. Todas las recompensas del arte proceden de ese pacto. El diablo me ha prometido una obra, a cambio debo desear la desgracia de una persona todos los días de mi vida. He de entregarle a alguien en sacrificio. Bien es sabido, que aquel que desea la desgracia de otros invoca su propia desgracia. Eso es la escritura. Escribir es nuestra desgracia. Respondemos al acertijo del enigma, pero desconocemos el enigma que hay en nosotros. “Eres la asesina a la que buscas”, me diría Tiresias. Nuestra mirada es apropiada hasta que al conocernos se vuelve oscura. Si no me suicido es porque después no podría escribirlo, se lo debo al diablo, le debo la escritura, solo el puede matarme. Es más bello el dolor que su causante. Es más bello el verso que el rapsoda.

 

VUDÚ (3318) Blixen. Angélica Liddell

 

VUDÚ (3318) Blixen es un grito de ira contra el mundo moderno, con una reflexión profunda sobre el amor, el vudú, la religión, la violencia y el absurdo de querer conservar una juventud que ya no pertenece al presente. La obra se despliega en cinco actos completamente distintos, cada uno con una atmósfera única, pero todos unidos por la presencia arrolladora de Liddell, quien interpreta a una mujer desgarrada, herida y profundamente dolorida, como si se tratara de una despechá, una mujer rota pero capaz de liberar una energía impredecible.

 

Esta es la historia de un pacto con el diablo. Una historia robada a lo real para conducirla al mito y purificarla. El odio ayuda a resistir, dice Marguerite Duras, pero solo nos podemos permitir la venganza en la «representación», abusando del poder de la poesía mediante la forma trágica.

 

Entradas a la venta el jueves 20 de febrero desde las 11 h.

 

Texto, dirección, escenografía y vestuario ANGÉLICA LIDDELL

Con NICOLAS CHEVALLIER, IAN GUALDANI, ANGÉLICA LIDDELL, BORJA MARÍA LÓPEZ, MOURADI M’CHINDA, GUMERSINDO PUCHE

 

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