Texto Rose Stone – Juan Antonio Gámez | Fotos Juan Antonio Gámez
Cada año asistimos al mismo runrún sobre el arte contemporáneo donde obras polémicas y algunas veces carentes de interés, eclipsan por completo a ferias que acogen centenares de autores y galerías.
¿Hasta qué punto estamos denostando el arte, creando un rechazo por parte del público al asociar una mínima parte de obras con la totalidad de propuestas presentadas?. ¿No sería más razonable difundirlo con mayor amplitud de criterio para conseguir hacerlo más apetecible?
ARCO explora los límite de la provocación que el arte contemporáneo presenta, y tal vez por eso sean las obras más mediáticas. Al tratarse de un negocio para inversores y coleccionistas hay obras de todo tipo, desde lo más clásico a lo más arriesgado.
Desde hace unos años la presencia de entidades públicas ha ido disminuyendo progresivamente, sin embargo la Diputación de Huelva presenta una serie de artistas emergentes en ‘Elemental’, donde el público pasea literalmente por encima de las obras, con la clara intención de acercar el arte contemporáneo rompiendo la brecha y posibles reticencias. Ángeles Cadel, Verónica Carreño Naranjo (vuela o nada), María Clauss, Gele Fernández Montaño, Caren García Ruciero, Rocío Garrido, Sonia Hermosín, Rocío López Zarandieta, Rocío Lozano, Esther Morcillo, Susana Pérez Barrera, Victoria Rodríguez Cruz, Elena Sánchez Balonga, Silvia Sánchez, Ángeles Santotomás y Bella Segovia proponen 16 imágenes horizontales de 70 x 50 cm impresas en vidrio templado extraclaro y retroiluminadas.
Victoria Rodríguez Cruz nos comenta su experiencia al participar en este proyecto rompiendo la dinámica habitual, pues la totalidad de artistas son mujeres. Sus trabajos fotográficos versan sobre los cuatro elementos: Tierra, Aire, Agua y Fuego, vinculando las características humanas, la piel como soporte de nuestras percepciones emocionales y el territorio como referente de nuestra propia individualidad.
“Es frecuente en mi trabajo una reflexión sobre el paso del tiempo, la contraposición de la vida y la muerte, la relación de la identidad y el territorio. En esta pieza trabajada sobre el agua, los elementos naturales narradores del territorio se cargan de significado, se mezclan con el cuerpo humano de manera relacional y antagónica, con la intención de inquietar, invitar a la imaginación y al deseo de la reconstrucción de la historia, contada a partir de un fragmento.
Participar en ELEMENTAL y formar parte de este grupo maravilloso de artistas mujeres, ha significado una estupenda oportunidad de vivir una experiencia humana inolvidable y artísticamente muy interesante, permitiéndome visualizar un poco más mi trabajo, en la feria de arte contemporáneo de mayor proyección en España, esto es un verdadero lujo para una artista.
Es maravilloso que las administraciones locales como la Diputación de Huelva, se preocupen de generar oportunidades a sus artistas y más si son artistas femeninas, como en este caso. Ésta es una feria, que como decía el titular del País Cultural, “ARCO, todavía un asunto poco femenino”. No en vano, en esta edición el porcentaje de mujeres artistas está en 23 % según el informe de MAV, Mujeres en las Artes Visuales.
Yo no creo que sea sólo una característica de ARCO, desgraciadamente es común en los museos y colecciones, son asunto todavía poco femenino.”
Junto a artistas emergentes, grandes nombres de todas las disciplinas: el estupendo Paul Graham con ‘Senami, Auckland – NZ’, la incombustible Esther Ferrer, Jesús Rafael Soto, Sergio Zevallos -Premio illy SustainArt- y Yeguas del Apocalipsis escenificando sus performances, Wolfgang Tillmans bastante insulso con ‘morning rain’ muy alejado de las interesantísimas series anteriores, o Marlon de Azambuja interviniendo imágenes de edificaciones con tinta negra casi ocultando su estructura, presentando un mosaico a forma de catálogo semejante a los Becher. Incluso algunos visitantes crean su propia obra de arte con botellas de refresco y cables, para fotografiarla junto a una papelera entre dos stands de galerías.
Mención especial merece el extraordinario trabajo de Roger Ballen, exposición auspiciada por La Fábrica, con quince obras impactantes, sobrecogedoras e inquietantes. La remodelación del espacio aumenta la superficie de zona comercial y expositiva, desapareciendo la sala donde se proyectaban los vídeos, estando ahora el magnífico documental Asylum of the Birds relegado a un televisor situado en la zona de entrada a la exposición.
Cambiamos de localización para dirigirnos a la quinta edición de JustMad. En la feria de arte emergente nos recibe Lliure Briz con su atractivo ‘Inflorescentia’ donde a partir de escaneados genera imágenes tratadas digitalmente creando un hermoso mural de texturas y color.
Como propuesta global destaca el planteamiento de la Galería Materna y Herencia con las fotografías íntimas y tenebrosas de Allegra Pacheco, las intervenciones sobre publicidad de moda de Teresa Nieto y Aimee Joaristi con la serie Silencios y Gritos / Silences and Screams empleando la transformación de formas, colores y texturas para adentrarnos en espacios misteriosos y universos personales. “Cada marca, corte, brochazo o salpicadura, contiene esa pregunta que le traslado a usted, para que se la cuestione personalmente mientras viaja por mi trabajo:
“Quién soy, sino un corte en un dedo.
Quién soy, sino un río sin lecho.
Quién soy, sino un trecho sin guía.
Quién soy, sino un latido sin eco”
Finalizamos con la performance de Fredman Barahona junto a unas botas de plataforma con forma de pezuña cabría, como parte del vestuario utilizado por el nicaragüense en su búsqueda para visibilizar y reivindicar la propia sexualidad e identidad de género frente a una parte de la sociedad.
Es posible que, en sus orígenes, las ferias de arte sirviesen para acercar y dar a conocer al público el arte contemporáneo, incluso crear una gran plataforma donde artistas con largas carreras y otros “emergentes”, pudiesen mostrar nuevas formas de expresar sensibilidades e ideas, de enseñarnos a mirar para ver, un escaparate donde mostrar que el arte va más allá de hermosos cuadros realistas, que los objetos cotidianos también pueden ser maravillosas obras que cuentan historias, y que con las nuevas tecnologías también se hace arte. Es posible. Durante mucho tiempo lo fue.
En estos años ARCO evidentemente ha evolucionado, pero la organización y el público han cogido caminos diferentes, causado por el elevado precio de la entrada que dificulta el acceso a una gran parte de las personas interesadas. Da la sensación que el objetivo inicial ha cambiado, ahora parece concentrar a las galerías en un punto para que los inversores y/o coleccionistas puedan comprar como en un gran centro comercial sin tener que moverse mucho. Posiblemente, para los que no quieren o no pueden invertir, la mejor opción para descubrir obras y artistas, o simplemente para disfrutar de nuevas formas de entender el arte, sean JustMadrid, con un precio de entrada mucho mas asequible, o la colosal oferta de galerías para visitar en Madrid.
Desde la Galería Alarcón Criado, en su quinto año de presencia en ARCO, nos comentan que “se produce una controversia muy especial en relación al arte de nuestro tiempo. Es evidente que somos un país de artistas. Sin embargo, la sociedad en general vive de espaldas a los creadores, quizá por la falta de una tradición de coleccionismo privado y sobre todo por unas enormes carencias educativas.
A corto plazo es obligado que todos los profesionales implicados realicemos un esfuerzo por otorgar visibilidad internacional a los artistas españoles y que nos situemos en un contexto global. Igualmente imprescindible que la sociedad conozca la labor de las galerías y de los artistas para que destinen recursos que fortalezcan sus trayectorias.
Desde el plano institucional sería exigible que se estimule la educación artística como un medio para el desarrollo de la creatividad y el crecimiento personal, esto último es lo único que podrá dar sus frutos en el largo plazo.”
Y volviendo a los interrogantes del inicio, si generamos contenidos de calidad vinculados con el arte, el público los demandará con total normalidad, entonces ¿por qué no existe una programación cultural en los medios públicos o privados, emitidos en horario de prime-time?, algo bastante difícil de conseguir viendo que tras 30 años el programa televisivo de La2 ‘Metrópolis’ sigue relegado a una demencial franja horaria.
¿Alguna vez será posible conseguir que un árbol no evite ver el bosque?
P.D.
Mientras esto ocurre, aportamos un granito de arena incluyendo el último vídeo del mencionado Roger Ballen, Outland.
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