Anne Teresa de Keersmaeker regresa al escenario para poner en fricción el tiempo. Este fin de semana, el Teatro Central presenta el estreno en España de BREL, una creación de la coreógrafa belga para su compañía Rosas en la que comparte escena con el bailarín y coreógrafo Solal Mariotte. Un encuentro intergeneracional que aglutina cruce entre memorias musicales, lenguajes corporales y formas distintas de estar en escena.
La pieza toma como punto de partida un conjunto de canciones de Jacques Brel, figura icónica de la chanson francófona, pero se aleja de cualquier lectura nostálgica o ilustrativa. En BREL, la música funciona como un territorio de tensión: un material cargado de historia que se reactiva desde cuerpos que pertenecen a tiempos distintos. De Keersmaeker, referente indiscutible de la danza contemporánea europea desde los años ochenta, se mide en escena con Mariotte, intérprete formado inicialmente en el breakdance y graduado en 2022 en P.A.R.T.S., la escuela fundada por la propia coreógrafa.
Mariotte se incorporó a Rosas en 2023 y ya había trabajado con De Keersmaeker en EXIT ABOVE. En BREL, sin embargo, la relación se desplaza: ambos firman la coreografía y comparten protagonismo en un dúo que hace del diálogo su motor principal. No se trata de una transmisión de saberes en un solo sentido, sino de una negociación constante entre energías, ritmos y modos de abordar el movimiento.
La nueva creación se inscribe en una investigación que De Keersmaeker desarrolla desde hace más de dos décadas en torno a lo que ella misma ha denominado “coreografía de canciones”. En obras anteriores, como Once (2002) o EXIT ABOVE (2023), la coreógrafa exploró cómo el cuerpo puede responder —y resistirse— a la fuerza emocional y estructural de la música cantada. BREL prolonga esa línea de trabajo, pero introduce una variable decisiva: la coexistencia de generaciones que no comparten el mismo vínculo histórico ni afectivo con las canciones.
En BREL afloran las fisuras del tiempo, los desplazamientos de sentido y las preguntas que surgen cuando la memoria musical se enfrenta a cuerpos que no le pertenecen del todo. Anne Teresa de Keersmaeker propone una escucha activa desde el presente, dejando que el movimiento revele lo que aún puede vibrar en esas canciones hoy.



