El próximo 23 de junio, Chaka Khan volverá a pisar un escenario madrileño, esta vez en Noches del Botánico, como parte de una gira de reafirmación. Porque ella no mira hacia atrás con nostalgia, sino con firmeza: desde el funk de los años setenta a la electrónica pulida de su último álbum, Hello Happiness (2019), cada etapa de su carrera ha sido una declaración de intenciones.
Hablar de Chaka Khan es abrir muchas puertas a la vez. Es Rufus en sus años dorados, con ese bajo grueso y cálido, y es también la solista que rompió barreras de género —musical y social— bajo la producción de Arif Mardin. Es la mujer que hizo de “I’m Every Woman” algo más que una canción: un manifiesto. La misma que se atrevió a versionar a Prince cuando no era moda, sino audacia. Que cruzó caminos con Stevie Wonder, Quincy Jones o Miles Davis sin dejar de ser, en cada uno de esos encuentros, plenamente ella.
No hay una única forma de escribir sobre Chaka Khan. Como tampoco hay una única Chaka. Hay una artista que supo moverse entre el jazz, el soul y el pop sin pedir permiso. Una presencia escénica que no imita, que no persigue tendencias: las marca. Y un legado que vive no solo en sus discos, sino en cientos de intérpretes que han aprendido de su libertad, su energía y su intensidad emocional.
En Hello Happiness, producido por David Switch Taylor, se atreve con beats modernos sin perder el pulso funk que la caracteriza. El álbum, breve y afilado, suena como si Chaka caminara con paso firme por un club del futuro con espejos de bola colgados del techo. Es retro y es 2025. Es ella.
En Madrid, el público podrá verla otra vez, y quizás por última vez en mucho tiempo, como lo que siempre ha sido: una pionera, una fuerza vital. Chaka Khan no necesita reinventarse. Le basta con ser. Y eso, ya es una revolución.
22:00 CHAKA KHAN
Donny´s Black Shoes – Zona Alhambra

