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Cinco razones (+1) para ver a Suede el 21 de marzo en Insólito Sevilla Fest. Del zarpazo glam de Animal Nitrate al presente de Antidepressants, estas canciones resumen la evolución de una banda que en los escenarios no necesita coartadas ajenas ni nostalgia.

 

Más vale tarde que nunca: Suede vuelven, y que el aforo esté rozando el lleno no responde solo a la nostalgia, sino también a la vigencia de una banda que sigue en plena forma.

Decir que Suede inventó el britpop quizá sea simplificar, pero cuesta discutir que fueron ellos quienes encendieron la mecha. Antes de que la etiqueta se convirtiera en fenómeno, portada y paquete generacional, en ellos ya estaba casi todo: la melodía afilada, el nervio glam, la teatralidad, una idea muy consciente de lo británico y, sobre todo, la intuición de que Inglaterra podía volver a mirarse a sí misma sin pedir permiso al grunge. No inventaron la identidad inglesa en el pop, claro, eso venía de mucho antes. Lo que hicieron fue intensificarla, convertirla en discurso, en fiebre y en espejo de una época.

Ahora, treinta y tres años después de aquel debut homónimo que les abrió una vía propia, la banda de Brett Anderson llegarán a Sevilla el 21 de marzo de 2026 para presentar Antidepressants en el Cartuja Center CITE, dentro del Insólito Sevilla Fest. Ya tenemos una certeza que no necesita demasiado análisis previo: Anderson volverá a dejarse cuerpo y alma en el escenario.

Reducir la trayectoria de Suede a cinco canciones es una temeridad, así que conviene asumirla como lo que es, una guía rápida. Estos son cinco temas para entender su recorrido, más uno extra que merece bastante más atención de la que suele recibir.

 

 

1. “Animal Nitrate”

Un himno y una sacudida. “Animal Nitrate” fue una declaración de intenciones en neón sucio. Fue el tercer single de aquel primer disco homónimo, acelerado, lento y romántico, insolente y cargado de ambigüedad, que condensaba en canciones el temblor de una juventud imparable y rota por dentro. Ahí estaba ya ese retrato de los márgenes urbanos, de la identidad sexual cambiante y de la ansiedad como combustible.

 

 

2. “The Wild Ones”

Con Dog Man Star, el segundo álbum, llegó la sensación de que Suede no se conformaban con ser una banda que pertenecía a una etiqueta determinada. “The Wild Ones” sigue siendo una de las cimas absolutas de su cancionero, una balada enorme, desolada, de esas que parecen avanzar haciendo daño mientras todo alrededor se desmorona. Hay una gran unanimidad, por no decir total, que sigue señalando Dog Man Star como su obra maestra, y no cuesta entenderlo cuando suena “The Wild Ones”. Tiene algo de romanticismo terminal, de belleza al borde del colapso. Dan ganas de preguntarse qué habría pensado el dios-crooner Scott Walker al escucharla.

 

 

3. “Trash” 

La gran prueba de fuego llegó con Coming Up. Bernard Butler ya no estaba, y más de uno dio por hecho que tras esto, la banda perdería el éxito y la reputación. Lo que ocurrió fue otra cosa: Suede cambiaron de piel. Menos densidad trágica, más brillo pop, más inmediatez, más color. “Trash” maquilla la decadencia del mundo urbano de Suede tan abiertamente, que no oculta la celebración de ser un outsider y esa extraña alegría de los que saben que todo va o puede ir mal y aun así salen a bailar. Pocas reinvenciones fueron tan audaces y tan eficaces.

 

 

 

4. “It Starts and Ends with You” 

Cuando Suede regresaron con Bloodsports en 2013, el miedo era lógico: demasiadas reuniones viven de la nostalgia y apenas dejan una sombra respetable. Pero “It Starts and Ends with You” sonó a otra cosa. Sonó a una banda que no volvía por inercia, sino porque aún tenía pulso. La canción captura muy bien esa dinámica de relación obsesiva, absorbente, casi adictiva, en la que todo parece empezar y terminar en la otra persona. Hay euforia, agotamiento, dependencia y probablemente un vacío a la vuelta de la esquina. Fue un regreso más convincente de lo que muchos esperaban.

 

 

5. “Dancing with the Europeans” 

El presente de Suede no vive de recordar viejas glorias, y “Dancing with the Europeans” lo demuestra. La canción forma parte de Antidepressants, su décimo álbum de estudio, publicado en 2025, y resume bastante bien la capacidad del grupo para seguir sonando urgente sin fingir juventud. En este caso, además, hay un vínculo español muy concreto: Brett Anderson explicó que el tema nació a partir del impacto emocional que le produjo un concierto del grupo en Murcia, en Visor Fest, el 23 de septiembre de 2023, una descarga que le ayudó a salir de una fase depresiva.

 

 

Bonus track: “Stay Together” 

Muchas veces parece quedar en tierra de nadie dentro de la trayectoria de Suede, quizá porque nació como single y no acabó formando parte de ningún álbum. Pertenece aún a la etapa con Bernard Butler y funciona como antesala de la ambición desbordada que cristalizaría en Dog Man Star. Es excesiva, dramática, agotadora, voluptuosa. Su hechizo pop-glam se expande hasta dejar a muchas otras canciones sonando como simples bocetos de algo menos importante. Sería raro escucharla en directo, por eso conviene reivindicarla. “Stay Together” refleja la grandeza de una banda que nunca fue tan simple como quisieron algunos.

Para terminar, decir que Suede no son herederos de Morrissey, aunque a Sevilla llegue el de Mánchester unos días antes; tampoco están aquí para completar lo que Bowie dejó sin hacer. Suede no ocupan un hueco ajeno. Tienen una identidad propia, inconfundible, y una trayectoria lo bastante sólida como para no necesitar coartadas genealógicas. Vinieron a abrir camino, el suyo propio. Y siguen caminando por él. Cada vez que pisan un escenario, eso funciona a la vez como recuerdo y como confirmación.

 

 

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