El 27 de septiembre de 2026, el Espacio Turina acogerá una de las propuestas más conceptualmente maduras y musicalmente ricas de la presente Bienal: «Cuadro», la nueva obra del genial guitarrista Dani de Morón.
Considerado unánimemente como una de las mentes guitarrísticas más brillantes, imaginativas y vanguardistas de su generación, Dani ha forjado una carrera fascinante. Tras curtirse como uno de los acompañantes más solicitados del panorama y recibir el espaldarazo definitivo al ser reclamado por el mismísimo Paco de Lucía para su última gira, el tocaor de Morón de la Frontera ha desarrollado un discurso solista apabullante, caracterizado por una técnica impoluta y una apertura armónica que coquetea con la música contemporánea y el jazz, sin perder jamás la jondura de su tierra.
Con el proyecto «Cuadro», Dani de Morón subvierte y reinventa el concepto tradicional del acompañamiento flamenco. Históricamente, en un cuadro flamenco, la guitarra ha ejercido un papel fundamental pero a menudo subsidiario, sirviendo de soporte al cante o al baile. Sin embargo, en esta propuesta magistral, la guitarra de Dani se erige como la absoluta protagonista y el gran hilo conductor de la dramaturgia musical. Es su sonanta la que dicta los tiempos, la que propone las melodías, la que respira y la que ordena los silencios, convirtiendo el espectáculo en una experiencia flamenca grupal, integral y profundamente simétrica.
Para materializar esta visión, Dani se ha rodeado de un elenco de primerísimo nivel. Las voces poliédricas de Sergio El Colorao, Amparo Lagares e Ismael El Bola aportarán la textura cantaora, dialogando constantemente con las falsetas del maestro. El apartado visual y kinestésico correrá a cargo del baile visceral y elegante de Claudia La Debla, mientras que la arquitectura rítmica, ese reloj de precisión suiza que requiere el flamenco moderno, estará sustentada por el inigualable compás de Los Mellis. «Cuadro» es una invitación a sumergirse en armonías disonantes, trémolos infinitos y picados vertiginosos; un espectáculo donde la contemporaneidad y la tierra de Morón se abrazan en cada acorde.


