En el escenario del Teatro Enrique de la Cuadra, el próximo 5 de marzo, la palabra de Federico García Lorca volverá a respirar con una intensidad renovada. La nueva versión de Yerma, producida por Estudio Andalucía, llega a Utrera tras un estreno multitudinario en la Fundación Cajasol de Sevilla. En esta ocasión el clásico se interpela desde el presente, con la conciencia de que el conflicto que atraviesa a la protagonista sigue latiendo en las grietas de nuestra contemporaneidad.
La dirección de Richard Sahagún opta por despojar el drama de cualquier ornamento superfluo. No hay aquí una Andalucía pintoresca ni un subrayado costumbrista; el espacio se convierte en una extensión del vacío interior de la protagonista. La escena respira austeridad, y esa contención formal permite que el verso lorquiano recupere su filo. Sahagún escucha el texto, lo deja expandirse, y en ese gesto encuentra una vía para que el conflicto —la maternidad imposible, el deseo cercado, la presión social— adquiera una dimensión casi física.
En el centro de esa tensión se sitúa Silvia Aguaded. Su Yerma avanza desde una contención casi mineral hacia un estallido que con su sobriedad resulta devastador. Hay en su trabajo una progresión orgánica, una manera de habitar el silencio que sostiene el ritmo de la función y arrastra al espectador hacia el desenlace inevitable. Con esta relectura desde dentro, volvemos a escuchar a Lorca sin filtros, como si el texto acabara de ser escrito.
- Obra: Yerma
- Autor: Federico García Lorca
- Dirección y escenografía: Richard Sahagún
- Reparto: Silvia Aguaded, María Marín Leiva, Samuel Mateo Cabrera, Carmen Otero, Flavia Ruffa, Manué Sánchez
- Carpintería: Garduño
- Fotografía: Beatriz Sanches Miguel
- Espacio sonoro: Pedro Rengifo



