La gira De Estrella a estrellas arrancará el 15 de febrero en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, continuará el 19 de febrero en el Auditorio Kursaal de San Sebastián y hará escala el 28 de febrero en el Cartuja Center CITE de Sevilla, antes de sumar nuevas citas el 6 de marzo en Gijón y el 28 de marzo nuevamente en Barcelona. Con este itinerario inicial, Estrella Morente despliega un homenaje escénico a las grandes voces femeninas que han marcado su biografía artística, en un formato que entrelaza flamenco, canción y resonancias jazzísticas.
En febrero de 2026, cuando las programaciones comienzan a desperezarse tras el invierno, Estrella Morente pondrá en circulación uno de los proyectos más personales de su trayectoria reciente: De Estrella a estrellas. El título, que juega con su propio nombre y con la constelación de mujeres a las que rinde tributo, no es un simple recurso retórico. Funciona como declaración de intenciones y como mapa emocional de un espectáculo que nace del agradecimiento y la memoria.
Morente no plantea una sucesión de versiones al uso. La idea —según ha explicado en distintas presentaciones del proyecto— consiste en dialogar con aquellas voces que han marcado su educación sentimental y artística: figuras que van de la copla al jazz, de la chanson francesa al soul norteamericano. No se trata de mimetizar timbres ni de reproducir arreglos históricos, sino de atravesarlos desde el cante flamenco, su territorio natural. El resultado, en los primeros adelantos conocidos, apunta a un formato abierto donde la guitarra convive con una sección instrumental que amplía el espectro armónico y rítmico habitual en sus recitales.
La gira arrancará el 15 de febrero en el Gran Teatre del Liceu, una elección simbólica: el coliseo barcelonés ha sido escenario de algunos de los hitos más celebrados de su carrera. Cuatro días más tarde, el 19 de febrero, el espectáculo viajará al Auditorio Kursaal, dentro de su temporada estable. El mes se cerrará el 28 de febrero en el Cartuja Center CITE, plaza especialmente significativa por la cercanía geográfica y cultural con su Granada natal.
Marzo ampliará el recorrido con nuevas citas ya anunciadas: 6 de marzo en Gijón y 28 de marzo en Barcelona, dentro de la misma etapa artística que articula De Estrella a estrellas. La previsión es que el calendario continúe creciendo a lo largo de la primavera, consolidando un itinerario que combina grandes auditorios con espacios de acústica cuidada, acordes a la naturaleza matizada del repertorio.
Hay algo coherente en esta deriva. Desde sus primeros discos, Morente ha demostrado una inclinación natural a desbordar las fronteras del flamenco ortodoxo sin perder el eje jondo. Aquí esa pulsión se convierte en concepto: mirar hacia otras mujeres —cantantes que abrieron caminos en contextos adversos— para reconocerse en ellas y, al mismo tiempo, reescribirlas desde su propia biografía sonora. El espectáculo no se anuncia como ejercicio nostálgico, sino como conversación entre generaciones y geografías.
En un momento en que las giras tienden a apoyarse en aniversarios redondos o en repertorios previsibles, De Estrella a estrellas se presenta como un gesto menos cómodo y más reflexivo. La artista no celebra únicamente su trayectoria; expone sus influencias, las hace visibles y las integra en un discurso escénico que habla de filiación, riesgo y continuidad. Quizá por eso el título, lejos de sonar grandilocuente, termina pareciendo íntimo: una estrella que canta a otras estrellas para recordar que ninguna brilla sola.

