Dentro del Icónica Sevilla Fest, Jamiroquai invadirá la Plaza de España el próximo 16 de Julio con una propuesta que lleva décadas desafiando modas sin perder un ápice de frescura. Lo hace con ese sonido elegante y bailable que ha convertido a la banda británica en una referencia indiscutible del funk contemporáneo.
Al frente, Jay Kay, un personaje tan magnético como singular. Hijo de la cantante de jazz Karen Kay, creció rodeado de música y cultura negra americana, algo que marcaría profundamente el ADN futuro del grupo. El nombre de la banda, de hecho, nace de la mezcla entre “jam” (improvisación musical) y la tribu nativa americana iroquesa, reflejando desde el inicio esa fusión de raíces, libertad y groove.
El repertorio del grupo es de los que no necesitan presentación: “Virtual Insanity”, “Cosmic Girl”, “Canned Heat” o “Deeper Underground” son piezas que se han convertido en transversales temporalmente impregnando varias generaciones. No funcionan como simples hits, sino como engranajes de un sonido continuo que invita al movimiento constante.
En directo, Jamiroquai despliega una precisión casi quirúrgica. Bajo dominante, teclados que dibujan atmósferas espaciales, sección de vientos que entra y sale con elegancia y una base rítmica que no pierde el pulso funk en ningún momento. Y sobre todo, Jay Kay: sombreros originales, estéticas imposibles, baile eléctrico y una presencia escénica que convierte cada tema en una experiencia física.
Su estreno en la Plaza de España será una celebración del ritmo, una noche donde la música fluye sin interrupciones y donde el público pasa de espectador a protagonista casi sin darse cuenta. Un viaje de dos horas —o lo que dure— en el que Sevilla dejará de ser Sevilla para convertirse, simplemente, en una gran pista de baile.

