El sábado 8 de febrero de 2025, la sede de Assejazz en Sevilla fue testigo de un viaje musical único, liderado por el baterista y compositor Javi Ruibal, quien presentó su más reciente trabajo, Luz. Un concierto que trascendió el formato tradicional de un recital de jazz para convertirse en una experiencia sensorial donde cada pieza evocaba historias, paisajes y personajes que han inspirado el proceso creativo del artista.
Desde los primeros compases de temas como Xochiqueizal, sobre la deidad mexicana de la fertilidad, quedó claro que el público estaba ante una obra cuidadosamente elaborada, cobrando vida a través de ritmos envolventes y un despliegue instrumental que fusionaba influencias de jazz y música latina, o Mrs. Autumne, entre bulería y banda sonora de película de espías, transportando a los asistentes a una suerte de mujer/otoño imaginaria, donde los colores ocres y dorados se materializaban en forma de notas musicales. La demostrada sensibilidad del trío se vio enriquecida por la incorporación de Víctor Vega a la trompeta, que recordó a los ecos más íntimos de Miles Davis.
A medida que avanzaba el concierto, cada pieza de Luz iba revelando su propia esencia. Liziqi, inspirada en la popular youtuber china, con aire asiático en su riff principal, fue el primer tema que compuso Javi Ruibal para este su segundo disco y sirvió de inspiración y guía par el resto de los temas que lo componen. Lubna, otro personaje real, es un homenaje a la erudita esclava del califato de Córdoba, con sinuosas melodías arabescas incluidas.
El bajista Ale Benítez, con su particular forma de tocar sentado pero con inquebrantable dinamismo, sostuvo la estructura rítmica con maestría, otorgando un groove especial a piezas como Sweet Emma, dedicado a Sweet Emma Barrett, pionera jazzista americana, donde la banda se mostró en su máxima expresión.
La balada Sereia, sirena en portugués, se convirtió en un momento de pura emoción, con una interpretación delicada que mantuvo en vilo al público y con Valentina (Tereshkova) se indujo a un aire de exploración y atmósferas espaciales que evocaron la inmensidad del cosmos, un tributo a la primera mujer en viajar al espacio.
Figurando como bonus track en el disco presentado, Doñana, perteneciente a su primer disco, Solo un mundo, pero como una reversión con los arreglos de Vladimir Dimitrenko, evocó la belleza natural del emblemático paraje andaluz, generando una conexión casi hipnótica con la audiencia.
En cuanto a las colaboración de los invitados destacar el virtuosismo y compenetración con la banda principal de músicos de la talla de Óscar A. Rifbjerg al piano y Bernardo Parrilla al saxo que concedieron aún más matices a los universos sonoros propuestos por Javi Ruibal y su banda.
El concierto en Assejazz no solo sirvió como presentación del disco Luz, sino también como un encuentro entre músicos de distintas trayectorias que, bajo la batuta de Javi Ruibal, lograron fusionar sus lenguajes en un espectáculo de gran sensibilidad y virtuosismo. Una noche donde la música se convirtió en un puente entre épocas, culturas y emociones, dejando en el aire la promesa de futuras exploraciones sonoras.




