Seleccionar Página

Tres días de showcases frenéticos, escenarios imposibles y combustión a pie de calle. Del 19 al 21 de noviembre, el Monkey Week 2026 El Puerto de Santa María despliega su mapa sonoro para público e industria y convierte la ciudad en el gran escaparate donde cazar antes que nadie a los artistas del mañana.

 

Si se hace el ejercicio de pararse a mirar y analizar el panorama festivalero de nuestro país, uno se da cuenta rápidamente de que hay dos grandes grupos que predominan sobre los demás: están los diseñados para explotar el presente a golpe de cabeza de cartel llamativo y agota-entradas, y aquellos otros que viven de exprimir la nostalgia. Pero el Monkey Week SON Estrella Galicia, convertido desde hace años en el punto caliente y en el lugar de encuentro ineludible de la música independiente, prensa e industria internacional, siempre ha emitido en otra frecuencia, la de anticiparse a todo y a todos y, además, haciéndolo con estilo propio. Descubre hoy los artistas del mañana, su ya mítico lema, no es una frivolidad pensada para usar en la cartelería, es en realidad un acta de fe en toda regla contrastada por la historia. Por los diferentes showcases desarrollados bajo la sombra del mono, han desfilado bandas cuando aún eran una promesa anotada en los cuadernos de unos pocos, muy pocos, melómanos con olfato. Hablamos de nombres que hoy abren festivales multitudinarios o que son ya, directamente, ídolos de masas. Así, en el Monkey Week hemos podido disfrutar desde los primeros chispazos de DMBK, Pony Bravo, Za! o Carolina Durante, hasta del arrebato de Nathy Peluso, Hinds o de una muchachita emergente que respondía al nombre de Rosalía y que por entonces moldeaba aún su revolución a pie de calle.

 

 

Del 19 al 21 de noviembre, el festival firma su regreso definitivo a El Puerto de Santa María. Tras unos ambiciosos años en Sevilla intentando expandir su influencia, todo terminó en  complejas pugnas administrativas que hicieron ver la vuelta al punto de origen como la mejor solución posible. El retorno a casa la pasada edición supuso recuperar la esencia de un evento 100% urbano donde la música no ocurre en un recinto cerrado ni en polígonos impersonales, sino que desborda el paisaje habitual y cotidiano y el festival se funde, y se confunde, con el barrio y con sus gentes. El tejido gaditano se transforma durante tres días en un organismo sonoro continuo donde todo es un gran backstage. El itinerario patrimonial y musical se vuelve así entonces casi una peregrinación: la gratuidad y el ambiente popular de los conciertos en el Castillo de San Marcos, el señorío bodeguero de las Bodegas Caballero, la elegancia teatral del Teatro Pedro Muñoz Seca, el pulso de los bares de la ciudad como Casa Cossio o el Milwaukee, y por supuesto la atmósfera casi mística del Monasterio de la Victoria, con el encanto onírico y monacal de su capilla interior y ese claustro central por el que pasan, año tras año, algunos de los directos más potentes y memorables del certamen.

 

Descubre hoy los artistas del mañana, su ya mítico lema, es en realidad un acta de fe en toda regla contrastada por la historia

 

En lo musical, la cita de este noviembre vuelve a equilibrar con soltura y desparpajo el peso específico de los nombres consagrados con la urgencia del mapa emergente. Convivirán sobre las tablas veteranos como Nacho Vegas (que vuelve tras su ya mítica actuación en la primera edición del festival), Steve Wynn o Parquesvr, con bandas que han dinamitado las salas en los últimos meses como Mala Gestión, Gazella o El Diablo de Shanghai. Pero el verdadero ADN del Monkey se oculta en la letra pequeña de sus pequeñas píldoras de música-porvenir. Es en esa maraña de showcases donde hay que perderse para rastrear la efervescencia de lo que nos viene, y donde este año podremos dejarnos sorprender por las filigranas shoegaze de Paco te quiero, el descaro pop de Toldos verdes o la tensión guitarrera de Construimos escaleras, entre decenas de propuestas dispuestas a quemar sus naves en el escenario.

 

 

Esa entrega total encuentra su espacio más emblemático en un escenario que sintetiza mejor que ningún otro el salvajismo, el sudor compartido y la filosofía comunitaria del festival: la ya legendaria pista de coches de choque. Despojada de vehículos y convertida en un circo romano vibrante y estroboscópico, allí desaparece por completo la distancia entre la banda y el público. Cuando las guitarras gritan bajo los neones de feria, los bafles truenan y el público se desata en el pogo, el suelo de chapa tiembla de forma literal bajo los pies haciéndote bailar incluso a regañadientes. Aquí no hay salvación, aquí se viene a morir en combate. La experiencia hay que vivirla. Es el recordatorio definitivo de que, antes de que los artistas del mañana comiencen a llenar estadios, su hábitat natural siempre será el ruido, el sudor y la combustión a escasos centímetros del suelo, el cara a cara, el olor a sangre. El cantar desde dentro del abrazo de su gente. Un motivo más que suficiente para dejarse caer por El Puerto este noviembre, perder el rumbo por sus calles y comprobar con tus propios oídos qué dirección va a tomar la música que escucharemos mañana.

 

 

Claves del Monkey Week 2026

  • Fechas: Del 19 al 21 de noviembre de 2026.
  • Ubicación: El Puerto de Santa María (Cádiz).
  • Escenarios singulares como el Castillo de San Marcos, Bodegas Caballero y el Monasterio de la Victoria.
  • Filosofía: Descubrir talento emergente mediante un formato de showcases y convivencia directa entre público, prensa e industria.
  • Artistas destacados: Veteranos como Nacho Vegas o Steve Wynn junto a propuestas de vanguardia como Paco te quiero o Toldos verdes.

 

 

 

Comparte este contenido