En los próximos 15 y 16 de abril se representará en el Teatro Viento Sur de Sevilla, Pasión y Semen, de la mano de la Cía. Ajo y Agua. Pieza, que dicho sea de paso, fue galardonada con el Premio Lorca Revelación en la edición del presente año.
Los integrantes de esta joven compañía son los que siguen certificando el efecto multiplicador que genera el Laboratorio de Creación que se lleva a cabo desde hace casi treinta años en el Centro TNT (Sevilla). Donde la frescura, el compromiso para con su profesión y la creatividad son de sus principales valores. En esta línea, recuerdo haber quedado desarmado tras ver esta pieza el día de su estreno en el marco del Certamen CINTA (Teatro TNT), cuando yo formaba parte del jurado de la edición del año 2021. He allí principal razón del por qué no he hecho hasta ahora una crítica de Pasión y Semen (como de las otras obras que entraron en aquél certamen de creaciones escénicas de investigación contemporánea en Andalucía), al no considerar que procediese emitir un juicio de forma pública de alguna de las piezas que yo, posteriormente, juzgaría junto al resto de los miembros del jurado. Lo que me conduce a hace mención de que, el elenco por entero de esta pieza se hizo con el premio a mejor interpretación de aquella edición del CINTA.
Así que he decidido aprovechar esta nueva oportunidad que nos ofrece el Teatro Viento Sur para volver a ver Pasión y Semen; como también, de darle palabras a mis impresiones. Sin más que añadir, les derivo a la sinopsis de este trabajo de esta compañía andaluza:
Eso te pasa por ir despendolado’
Mujeres ataviadas con camisones blancos cantan a la pena a compás de tangos, mientras el acusado penitencia callado con ellas.
El cautivo es despojado de sus vestiduras hasta ser desnudado por completo, crucificado y muerto.
Señoras mayores que murmuran en la cola de la pescadería, cotillean y juzgan.
En una esquina un joven sediento de afecto canta una copla a un pene desconocido.
Hospitalizado de nuevo, el futuro se ve mucho más crudo, sin efectos especiales.
Y ahora, ¿Cómo hablar de esto con naturalidad? En la sociedad actual que vivimos… es difícil. Nuestra moral nos impide hablar abiertamente de sexo y todo lo que a este rodea. Nos avergüenza porque estas enfermedades están estigmatizadas, pues pareciera que la sociedad nos obliga a cargar con culpa por la forma de haberlas contraído.

