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El próximo viernes 18 de junio en el Teatro Távora de Sevilla, se representarán tres piezas de danza contemporánea, evento que nos es presentado bajo el nombre de Solo a tres. Estas piezas serán interpretadas por Marina Miguélez, Miguel Toro y Jesús Benzal. Será una gran oportunidad para ponerse cómodos y disfrutar de ver danza, por el mero hecho de que es algo que merece toda nuestra atención y cariño.

 

De vez en cuando es lindo ir al teatro a ver algo, que aunque no se conozcan los intérpretes, que aunque la sinopsis de una pieza siempre es una aproximación, una carta de presentación (con todo lo que ello supone)…, vale la pena experimentar, y dejarse hacer. La verdad es que el que dentro de la filosofía del Teatro Távora, nos permite hacer este tipo de ejercicios, dado que se suelen mostrar abiertos a recibir propuestas de artistas emergentes o desconocidos. Las mismas conviven con gente más consolidada, o bien que encajan con esa línea que es por todos conocida por los que vivimos en Sevilla, y que hace a este teatro un sitio cuanto menos especial.

Al menos en mi caso, yo no he visto bailar a estos intérpretes, y algunos de ellos tampoco se ha dado la oportunidad que los haya oído mencionar. Y este tipo de situaciones, a uno le sitúa como quien está explorando por internet, siguiendo el hilo de una cosa que te lleva a la otra. Desde luego el algoritmo de ciertas páginas no me ha llevado a decantarme por cubrir esta noche de danza, pero si cuando la programación del Teatro Távora, traen cosas que me resultan más afines. Les reconozco que se les tiene cariño y agradecimiento, por el buen trato que siempre nos han dado a nosotros los de la revista Achtung.

Así que les dejo con dos de las sinopsis de estas tres piezas de danza (siendo que la restante, no nos ha sido posible acceder a ella), que de alguna manera u otra, conseguirán ampliar los gustos de más de uno. Y quien sabe, si de aquí se derivan nuevos descubrimientos:

Marina Miguélez con Óleo: El ser humano configura los materiales, los coloca, los dispone de una forma específica elegida deliberadamente o encontrada de entre una infinidad de posibilidades. En pintura, por ejemplo, el artista utiliza el color, la textura, el volumen de los trazos, la velocidad, la intensidad, la insistencia, la densidad, el emplazamiento en el espacio en blanco… todo esto hace de cada obra de arte una pieza única, esencialmente producida por el mundo interior y el imaginario del artista. “Óleo” es una pieza Romántica y a la vez Contemporánea, porque nutriéndose de la ilusión y la fuerza del Romanticismo, crea fantasía sobre un actual lienzo en blanco. Es un homenaje al material del intérprete, a los artistas de siempre, que vuelcan todo su ser en lo que hacen, entre ellos y de forma especial a Chopin, cuya música, más que sonido… es movimiento.

Miguel Toro con Apophenia: Un solo creado durante un periodo de aislamiento en la pandemia, propone la traducción al movimiento del trastorno por apofenia. Con una puesta en escena y un lenguaje minimalista, Apophenia, pretende conectar con el público de tú a tú, sin la distancia que impone el escenario.

Cabe aclarar el qué significa el término apofenia, esto es:  Término acuñado por el psicólogo alemán Klaus Conrad, se define como una alteración de la percepción, consistente en ver patrones y/o conexiones en sucesos aleatorios o en datos sin sentido. Por otra parte se ha sugerido que la apofenia puede estar vinculada con la creatividad ya que permite ofrecer una visión atípica de la realidad.

 

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