En septiembre de 2025, cuando Suede publicó Antidepressants, quedó claro que el grupo no estaba interesado en convertirse en una pieza de museo del britpop. El disco, décimo en su trayectoria, suena a fricción: bajos tensos, guitarras que rasgan en lugar de acariciar y una voz —la de Brett Anderson— que parece cantar desde el borde de algo más emocional que escénico. Si Autofiction había sido un regreso físico, casi de sala sudorosa, este nuevo trabajo profundiza en una oscuridad más cerebral, más cercana al nervio del post-punk que al glamour decadente con el que la banda se dio a conocer en los noventa.
Ese pulso es el que vertebra la gira europea que recorrerá el continente en marzo de 2026. Este tour presentando Antidepressants vuelve a poner a la banda londinense como cabezas de cartel y reorganiza la narrativa de su directo. Las canciones recientes dialogan entre clásicos para actualizar su propuesta desde la fuerza y el oscurantismo. .
El tramo español del recorrido concentra seis fechas consecutivas que evidencian la vigencia del grupo en salas de aforo medio y grande. El 16 de marzo pasarán por Santana 27 en Bilbao; el 17, por Pelícano en A Coruña; el 21 recalcarán en el Cartuja Center de Sevilla dentro del ciclo Insólito Sevilla Fest. A partir de ahí, tres noches seguidas: 23 de marzo en La Riviera (Madrid), 24 en el Roig Arena (València) y 25 en Razzmatazz (Barcelona). Antes, el itinerario europeo incluye paradas como el 7 de marzo en la Royal Arena de Copenhague y el 9 en el Uber Eats Music Hall de Berlín, dentro del tramo continental del tour.
Hay algo significativo en la elección de espacios: Suede rehúye la escala desmesurada y prefiere recintos donde la fisicidad del sonido todavía importa. Antidepressants está construido sobre esa idea de inmediatez. La producción de Ed Buller —cómplice histórico desde los primeros pasos de la banda— apuesta por una crudeza controlada, sin la pátina épica que marcó trabajos anteriores. Las letras orbitan en torno a la ansiedad contemporánea, la hiperconexión y la fragilidad afectiva, pero lo hacen sin moralina generacional. Anderson no diagnostica; describe.
En directo, ese enfoque puede traducirse en una dinámica distinta a la de las giras retrospectivas que abundan en el circuito británico. El público que acude esperando únicamente Animal Nitrate o Beautiful Ones —himnos generacionales— se encuentra ahora también con canciones nuevas que no mantienen esa intensidad. Ahora las piezas de los noventa suenan menos románticas cuando se colocan junto a composiciones que hablan de paranoia y saturación emocional en 2026.
Tres décadas después de su irrupción, Suede no parece interesado en reivindicar un trono generacional ni en competir en el relato de la nostalgia noventera. La gira de marzo funciona, más bien, como una declaración de continuidad. No hay ruptura con el pasado, pero tampoco una recreación. Antidepressants amplía el mapa emocional de la banda y sus conciertos prometen una puesta al día, incómoda a ratos, vibrante casi siempre, de lo que significa seguir siendo una banda relevante cuando la etiqueta histórica ya está asegurada.
- 16 marzo — Bilbao (Santana 27)
- 17 marzo — A Coruña (Pelícano)
- 19 marzo — Porto (Super Bock Arena)
- 20 marzo — Lisboa (Campo Pequeño)
- 21 marzo — Sevilla (Cartuja Center, Insólito Sevilla Fest)
- 23 marzo — Madrid (La Riviera)
- 24 marzo — Valencia (Auditorio Roig Arena)
- 25 marzo — Barcelona (Razzmatazz)

