La compañía de Daniel Abreu regresa a Teatros del Canal con “CAPÍTULO”, una pieza que podrá verse del 26 al 28 de febrero. El coreógrafo vuelve así a Madrid con una propuesta de danza esencial, física y contenida, en la que la emoción aparece sin grandes artificios y donde el tiempo, por momentos, parece dilatarse.
En esta creación, Abreu se acerca a algo tan universal como la fragilidad humana y los procesos de cambio que atraviesan la vida. Lo hace a través de una coreografía sobria, casi desnuda, que invita al espectador a entrar poco a poco en su propio ritmo. No hay prisa por explicar nada. La pieza respira y deja espacio para que cada gesto encuentre su lugar. Al final, lo que se propone es más una experiencia sensorial que un relato cerrado, con el cuerpo y el paso del tiempo como ejes de todo lo que ocurre en escena.
Lejos de una narración lineal, “CAPÍTULO” se construye a partir de fragmentos, de pequeñas situaciones que aparecen y se desvanecen. Gestos mínimos, pausas largas, movimientos que parecen quedarse suspendidos en el aire. Desde esa economía de recursos, la obra se detiene en lo esencial y abre un espacio para mirar con calma, para observar cómo algo aparentemente simple puede contener bastante más de lo que parece.
La pieza avanza como una sucesión de momentos que se encadenan sin necesidad de cerrarse del todo. Hay tensión en algunos pasajes y, en otros, una cierta delicadeza que lo equilibra todo. El espacio escénico —amplio y prácticamente vacío— deja a los intérpretes muy expuestos, y esa exposición hace aún más visible su vulnerabilidad. Los cuerpos atraviesan distintos estados, como si transitaran por comienzos, rupturas y nuevos inicios.
En ese recorrido aparece también la idea de memoria. No solo la memoria personal, sino esa otra que parece quedarse grabada en el cuerpo con el paso del tiempo. Los intérpretes no solo muestran lo que sucede en el presente de la escena; también dejan entrever algo que viene de antes, como si cada movimiento arrastrara pequeñas huellas de lo heredado.
La escenografía y el vestuario mantienen esa misma línea de sobriedad. Todo está reducido a lo imprescindible. La iluminación, discreta pero muy precisa, acompaña los cambios de energía y modela los cuerpos en el espacio. Poco a poco se va instalando una sensación clara: la vida está hecha de transformaciones continuas. A veces incómodas, a veces difíciles, pero inevitables.
Con “CAPÍTULO”, Daniel Abreu reafirma una de las constantes de su trabajo: una danza que apuesta por la simplicidad formal para abrir un espacio de observación y de preguntas. Sin grandes gestos, pero con una intensidad que se va filtrando poco a poco en quien mira.
- Creación, dirección e iluminación: Daniel Abreu
- Intérpretes: Emiliana Battista Marino, Rosanna Freda, Théo Vanpoperinghe, Abián Hernández y Daniel Abreu
- Música: Collage
- Vestuario: La compañía
- Diseño y confección de máscaras: Esteban Cedrés
- Técnicos de iluminación, sonido y vídeo: Jose Espigares y Alfredo Díez
- Fotografía y diseño gráfico: marcosGpunto
- Management: Esmanagement · Elena Santonja Garriga
- Con el apoyo a la creación de Comunidad de Madrid y Ayuntamiento de Madrid Colabora: Programa de Residencias Técnicas y Artísticas del Teatro Cuyás y Centro Coreográfico Canal.



