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Noche de brisa templada. A la entrada de una de las Royal Hideaway Sessions Sancti Petri de este verano nos entregan un flyer titulado COMUNICADO OFICIAL:

 

Estimados amigos,

Desde la oficina de António Zambujo nos informan que, debido a una grave y repentina infección de oído, los médicos le han recomendado no viajar a España desde Brasil, país en el que se encuentra en estos momentos de gira. Lamentablemente, esto impide su participación en el concierto previsto para hoy junto a Yamandu Costa. Afortunadamente, Yamandu Costa ya se encuentra en España y podrá ofrecer un recital en solitario que promete ser una noche de puro virtuosismo y emoción.

 

Me emociono un poco más. Un concierto en solitario de Yamandu iba a ser una recreación de la fantasía que construyeron en mi cabeza las escenas de Brasileirinho (2005), la película documental en la que el finlandés Mika Kaurismäki cautivó la esencia de la música y los barrios más ricos creativa y espiritualmente de Río de Janeiro. Y partía desde la investigación sobre el choro, la primera corriente musical brasileña urbana, que comenzó a desarrollarse en torno a 1870 en esa misma ciudad. Y eso es lo que íbamos a escuchar.

 

Foto: Gonzalo Höhr

 

Sube al escenario con el mismo aspecto aniñado y ensimismado que recordaba de la cinta de hace veinte años. Sube desde atrás, sin saludar. Deja el pañuelo al cuello sobre la silla y, antes de que arranquemos a aplaudir, porque al no mirar no había dado permiso aún, y se pone a tocar a un ritmo frenético. Está calentando con el vigor y la pericia de quien concluye. Y concluyo. La progresión nos va a llevar a un lugar remoto y calmo del medio del océano con la magia y dulzura de quien sabe mecer, ya con el lugar puesto. Y luego os cuento…

Acaba su primer tema, un rato después, en incontados minutos en los que ubicarse y construir el templo. Levanta la mirada y se pone a charlar, ahora sí, con su público. Ya éramos sus cómplices. No hubo aplausos sino comunión. “Esa palmera de ahí” – comenta con un acento que imaginaréis- la planté la primera vez que vine a tocar aquí… Y mirad cómo está ya.”

Sigue conversando: “Qué calor hace aquí. Yo es que hace tiempo que vivo en Lisboa”.

 

Foto: Gonzalo Höhr

 

Hacía 8 días que había compuesto ese primer tema sesudo y con el que se había sentado a la guitarra, concentrado, como si no estuviéramos allí, cuando llegó. Dudaba, hablaba con naturalidad como cuando estás sorprendido de lo que dices… “Pode ser”, lo llamó.

Se lima las uñas: “La música es muy importante en la vida en Brasil”. Una chupada al mate apoyado sobre una mesita baja situada a su lado. Va a continuar.

Nos cuenta (pero yo lo he buscado luego para enterarme mejor) que va a tocar a continuación un “porro”, un baile colombiano de aire festivo (conocido popularmente como el primo de la cumbia) del compositor Gentil Montaña, que tradujo a la guitarra lo que era tocado habitualmente por bandas de metales, vientos, y percusión en el alma de las calles.

Sigue luego con Odeon “mais uma versão minha para esse clássico choro da música brasileira, composto por Ernesto Nazareth” y que le recordaba a su padre (celebrado músico Algacir Costa, integrante del conjunto Os Fronteiriços).

 

Foto: Gonzalo Höhr

 

Cierra los ojos cuando toca y ladea la cabeza cuando se sorprende a sí mismo. No hay artificio, está entregado a su amor por la música y su juego. “La Invernada é uma milonga com alma uruguaia.” Y nombra a Dominguinhos (José Domingos de Morais) que fue un acordeonista, cantante y compositor brasileño, al que debe de hacer un homenaje, por su contribución al género (no he encontrado que la composición sea suya).

Entre el público se ve que está Pasión Venga, que sube a darle gracias a la vida, que le ha dado tanto… Y volvemos a nuestro océano con Chamamé, género musical y danza folclórica del litoral argentino, que da título a este tema y danza baja la lluvia en guaraní.

 

La música es un personaje en sí misma. Es un lugar y un viaje. Disociación. Él, sus orígenes y la música. Una auténtica borrachera de buena conversación. Saúde!

 

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