Apunta esta fecha porque el viernes 15 y el sábado 16 de mayo, el Teatro Central programa El entusiasmo, lo nuevo de Pablo Remón. Ven con el cuerpo preparado porque lo que vas a sentir te tocará muy de cerca.
Después de reventarlo en el Centro Dramático Nacional, aterriza en Sevilla para recordarnos por qué este dramaturgo se ha convertido en uno de los mejores cronista de nuestras pequeñas miserias diarias. Además el viernes 15 estaremos en el encuentro que el elenco de El entusiasmo mantendrá con el público.
La obra es un espejo de esos que incomodan un poco porque no tienen filtros. Te planta delante esa madurez que a casi todos nos ha pillado a contrapié, cargando con un cansancio mental que ya hemos aceptado como si fuera parte de los muebles.
Olvídate de encontrar héroes o grandes hazañas. Los personajes, que por cierto están defendidos por un repartazo de lujo (Francesco Carril, Natalia Hernández, Raúl Prieto y Marina Salas), son gente normal viendo cómo se les escapan los días. Toni es profe y Olivia periodista; dos náufragos de la rutina que intentan digerir un fracaso que no grita, pero que duele. Es ese bofetón de realidad al ver que las promesas de estabilidad de cuando éramos chavales se han quedado en nada entre curros precarios y relaciones que, bueno, ya no son lo que eran.
Lo que mola de Remón es que no te viene con dramas intensitos. Tira mucho de humor, de ese que hace que la verdad escueza un poco menos. Juega también con el metalenguaje, porque hoy en día estamos todos un poco así: analizando nuestra vida en vez de vivirla. Como si necesitáramos convertir cada emoción en un post antes de sentirla de verdad.
En el ámbito visual la obra va al grano, sencillez y sobriedad. Aquí lo que manda es la palabra y el trabajazo que hacen los actores sobre las tablas. Hay momentos que tienen esa mala leche tan de Noah Baumbach, con diálogos que parecen ligeros pero que te sueltan unos guantazos de realidad que no ves venir. Y es que El entusiasmo va del agotamiento de una generación a la que le prometieron suelo firme y le ha tocado caminar sobre arenas movedizas.
Tiene su ironía, pero se habla justo de lo que queda cuando se te acaban las ganas. Retrata a los que siguen tirando del carro por pura inercia en un mundo que solo premia lo que brilla y lo inmediato. Al final, es bajando al barro de nuestra fragilidad cotidiana donde la función te da el golpe de gracia. Te aseguro que no vas a salir del teatro igual que entraste.
- Texto y Dirección Pablo Remón
- Intérpretes Francesco Carril, Natalia Hernández, Raúl Prieto y Marina Salas
- Escenografía Monica Boromello
- Iluminación David Picazo
- Diseño Vestuario Ana López Cóbos
- Espacio Sonoro Sandra Vicente
- Ayudante Dirección Juan Ollero
- Ayudante Escenografía María Abad
- Ayudante Iluminación Daniel Aranda
- Ayudante Vestuario Sara Sánchez de la Morena
- Ayudante Sonido Pablo de la Huerga
- Diseño Cartel Emilio Lorente
- Tráiler Macarena Díaz
- Fotografía Geraldine Leloutre
- Dirección de Producción Jordi Buxó y Aitor Tejada
- Producción Ejecutiva Pablo Ramos Escola
- Ayudante Producción Anastasia Shchelkanova
- Distribución Caterina Muñoz Luceño
- Una Coproducción de Centro Dramático Nacional y Teatro Kamikaze con la participación de Crea SGR



