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En los días 19 y 20 de enero se representará en el Teatro Central (Sevilla), Visillo, de la mano de Baldo Ruiz & Paloma Calderón. Pieza que fue estrenada en octubre de 2023 en los Teatros del Canal, tras haber disfrutado de una residencia artística en dichas instalaciones pertenecientes a la Comunidad de Madrid.

 

Baldo Ruiz

A lo largo de su trayectoria profesional en las artes escénicas, Baldo Ruiz ha trabajado con la reconocida compañía de Wim Vandekeybus – Ultimavez en la creación In Spite of Wishing and Wanting, en un tour internacional de tres años y ha participado como intérprete en diferentes proyectos audiovisuales y escénicos con directores y coreógrafos como Chevi Muraday, Isabel Vázquez, Andrea Jiménez y Noemi Rodríguez para el Centro Dramático Nacional, Rita Consentino, Paco León, Alberto Rodríguez, Rosángeles Valls y Edison Valls, Antonio Rincón Cano, Pepe Quero, Guillermo Rojas y Carl Flink. Asimismo, coreografía proyectos de creación propia y para compañías como Maduixa Teatre, La Cía Milagros, Trastero 203 y Titirimundi. Escribe y dirige dos obras teatrales, La Comunión de las Amapolas y Menú para la compañía PorinerciaTeatro. En 2017 estuvo entre los intérpretes de La Maldición de los hombres malboro, un espectáculo coproducido por el Festival Internacional de Danza de Itálica dirigido por Isabel Vázquez y estrenado en el Monasterio de San Isidoro del Campo. 

En lo que respecta a sus reconocimientos, ha recibido diferentes galardones a nivel nacional y autonómico como intérprete de danza y coreógrafo, entre ellos el Premio Fundación Aisge Bailarín Sobresaliente en 2013.

 

Paloma Calderón

Bailarina, creadora, gestora cultural y pedagoga alicantina afincada en Valencia, actualmente trabaja como bailarina freelance y para las Cías. Cristina Gómez y Alicia Soto – Hojarasca y como actriz en Troianes. Fucking Nowhere, la próxima obra del IVC dirigida por Santiago Sánchez. Ha sido parte fundamental en el elenco de Ananda Dansa durante 10 años y ha trabajado con creadores y compañías de prestigio, entre las que destacan Maduixa Teatre, Mou Dansa, el Ballet de Teatres de la Generalitat, MDV Danza, A tempo Dansa, Isabel Vázquez o Georg Reisch.

Además de los premios obtenidos con Cortejo, ha recibido numerosos reconocimientos, como los premios a Mejor Intérprete de Danza en los Premios de las Artes Escénicas Valencianas por Anhel en 2022 o el Max a Mejor Elenco de Danza por Pinoxxio en 2016.

 

 

 

A la vez que pienso que, las artes escénicas son un potente vehículo de transformación política, en la medida de que hace llegar mensajes de un modo insustituible a lo que nos pueden aportar otros formatos, no deja de ser cierto que, han proliferado en los últimos años piezas que abordan temáticas de inspiración feminista: signo de que ello se está respirando en nuestras calles, como también, de que hay una búsqueda en curso por redefinir lo que nos pasa con unos parámetros que se han ido democratizado.

Por tanto, pensar desde el presente para fundar un futuro que da la sensación que tarda en establecerse, supone estar dentro y fuera a la vez del presente. Entonces, ¿dejamos de emprender proyectos para hacer de este mundo un lugar más habitable y amable? ¿de qué manera nos corresponsabilizamos con lo que acontece a nuestro alrededor?… Parto de la base de que si queremos comprender de verdad en dónde están “posados nuestros pies”, hemos de “embarrarnos” de lleno en lo que creamos, de lo contrario, no habrá manera de que verifiquemos la consistencia de aquello le hemos dado crédito y, si me apuráis, algo de fe.

Desde luego que, la sinopsis y el teaser de Visillo me inducen a tener pensamientos de lo más contradictorios, y antes de dejarme arrastrar a un lugar que, sin lugar a dudas, no tengo interés de transitar, cabe esperar a visionar y a analizar a esta creación. Sin más que añadir, les doy paso a la sinopsis de Visillo:

 

TRAS EL RECORDADO Y MULTIPREMIADO CORTEJO, BALDO Y PALOMA VUELVEN A COINCIDIR EN LA REALIZACIÓN DE UNA PRODUCCIÓN, EN CLAVE DE GÉNERO, A LA QUE SE SUMAN SARA CANET Y CRISTINA MAESTRE COMO INTÉRPRETES Y SONIA ASTACIO, ELOÍNA MARCOS Y CARMEN MORI EN LA CONSTRUCCIÓN DRAMATÚRGICA Y LA ATMÓSFERA ESCÉNICA.

Visillo, es una oda al recóndito placer de la mujer. Una creación de danza-teatro en la que tres mujeres se desnudan interiormente ante aquellos que las miran. Intuyendo que lo que esperan en sus vidas no acontece, sintiéndose inesperadas y a la vez sucediendo. Vivas se abrazan y gritan dentro de la muerte momentánea del placer, sin sentirse extrañas ni juzgadas.

Invocándose a ellas mismas en un conjuro en el que escupen la soledad y la culpa. Viviendo y deseando días de terrorífica belleza, habitando sus cuerpos como brujas que invocan una libertad salvaje.

 

 

Visillo de Paloma Calderón y Baldo Ruiz, o cómo confrontar los retos de comunicación con los que lidian los feminismos

 

 

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