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Texto: Antonio Jesús Reyes | Fotografía: Esperanza Mar

The Milkyway Express conquistó al público de Nocturama

The Milkyway Express conquistó al público de Nocturama

Cuando el calor va disminuyendo, va acabando Nocturama. Este es el sino del verano, y aunque este no ha sido muy caluroso, las últimas semanas iban dando señales unívocas. Sin embargo, transcurrieron al calor de la buena música, como nos tiene acostumbrados el ciclo.

El viernes comenzó a sonar la música en el Monasterio de la Cartuja de mano de Julián Maeso. Después de once años con The Sunday Divers, Julián nos sorprendió con un brillante debut en solitario, de tonos tristes y bellos llamado Dreams are Gone (2012). Opuesto en sonido y título, en mayo estrenó One Way Ticket to Saturn (2014), donde abre un gran y elegantísimo abanico de sonidos que abarca desde el rock sureño hasta el funky. El multinstrumentista apareció en el escenario de Nocturama llenándolo de músicos y un sonido americano surgido en los setenta. Al órgano Hammond, a las guitarras y a la voz, Julián y su banda demostraron cómo realizar una actuación sin mácula. Julián se confirma cada vez más como un artista con miras a ser ineludible si es que no lo es ya. De su One Way Ticket to Saturn (un título que es un mensaje que manda Julián a los políticos) sonó fuerte y claro, entre otros, su primer single “I Must have been Dreaming”, un tema de esos que convencen a cualquiera. A continuación, The Milkyway Express. El nombre de la banda describe su sonido; imagina un tren surcando a toda velocidad la vía láctea, silbando psicodelia de manera atronadora. “Los Milky” tienen nuevo álbum, PerroRosa. Es su cuarto trabajo y es sintomático del gran momento que está viviendo Sevilla con discos y directos de muchos quilates como los de Los News, Los Labios y los Milkyway Express y su rock sureño del espacio exterior. Te puede gustar, y mucho, sus álbumes, pero sin desmerecerlos, el directo de los hispalenses atraviesa galaxias. A la noche le quedaba un tercio bien distinto y sin tanta astronomía, pero con estrellas del escenario. La actuación de Lisa and the Lips fue un tercio bien distinto. El ambiente festivo sólo fue comparable con el que Adanowsky creó allí mismo. Funky y soul de alta alcurnia con la banda de Lisa Kekaula y Bob Vennum, que es una versión tirando al soul de The Bellrays. Los metales, teclados y percusiones varias que se han añadido al sonido de The Bellrays en este nuevo formato, no dieron tregua, y animaron al respetable de principio a fin presentando su álbum homónimo que lleva poco a la venta, y sólo en vinilo o descarga digital. La fiereza de Lisa y una banda completamente sincronizada dieron una lección de entrega hasta colarse en sonidos rock, como era casi de esperar. Entre sus llenapistas, “Stop the DJ” y “The Player”, que dejaron a más de uno sin aliento… Gran broche final.

Lisa and the Lips

Lisa and the Lips

El sábado fue muy distinto, pero muy americano también. Tres bandas, de nuevo, esta vez llenas de rock and roll. Freddie Dilevi es el proyecto en solitario de Pablo Vázquez, de Freddie and the Filos. Los sevillanos llenaron la noche de rock and roll de los cincuenta. Flor de Pasión y El Sótano de Radio3 le tienen como favorito, y Joe Meek se hubiera fijado en ellos sin duda. “Midnight Blues” y “Fools Rush in” de Ricky Nelson sonaron con Freddie y los suyos, que a finales del año pasado publicaron un EP homónimo. Cuando estos hombres de negro dejaron el escenario, fue el turno de Los Mambo Jambo, donde Dani Nel.Lo y su saxofón son protagonistas junto a una banda que dejó en el césped impactantes instrumentales como “Impacto Inminente”, “El Cadáver que Vino a Cenar” o “Safari”. Dani Nel.Lo no es un desconocido, y es un creador inquieto; le conocíamos de Los Rebeldes y de su Banda del Zoco, y además está inmerso en el mundo del teatro, y la novela negra, a la que parece poner banda sonora con Los Mambo Jambo. El final se acercaba con otra banda, pero no otra banda más. The Del Shapiros llegaron con su rock de taller mecánico. Estos garageros no tuvieron piedad con sus ritmos frenéticos llenos de fuerza con sus temas propios, versiones, como “Route 66”, “Four your Love” o “Wolly bully”. A medio camino entre la banda de la banda sonora de Backbeat y Dick Dale, The Del Shapiros cerraron los dos meses de Nocturama 2014 con honores sobre el césped del monasterio y con un público entregado que no quería dejarles marchar. 

La organización cifra la asistencia en unas catorce mil almas, que disfrutaron si no de la música, del ambiente, de la compañía o del lugar, donde el calor del verano se suaviza. Quedan atrás diez años de un ciclo de eventos musicales de obligada visita en la capital de Andalucía para cualquier melómano. Estamos seguros de que la undécima edición nos traerá más y nuevas (y también conocidas) emociones musicales. Mientras, tenemos fe en que se recupere el cine de verano de Nocturama, que tantas buenas horas nos brindó antes de que ocurriera lo que algunos llaman crisis… no por menos, Tali DJ acabó pinchando aquella última noche “Faith” de George Michael. Empecemos a contar los meses para que vuelva Nocturama.

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