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Antonio Jesús Reyes | Fotos: Juan Antonio Gámez

Montgomery durante su actuación en Nocturama

Montgomery durante su actuación en Nocturama

Nocturama sigue y con buena letra. El miércoles 13 Chencho Fernández abrió el telón de la noche. Le conocimos con Sick Buzos en los noventa. Inmerso en otras movidas como Mistral, Smoking Kills, Las Muñecas de la Calle Feria (a los que vimos hace poco en el mismo escenario) y Lavadora, Chencho presentó su poesía urbana, a veces sevillana, de desilusiones y anhelos. Su último trabajo se llama Dadá estuvo aquí, y  será reeditado para el disfrute de los seguidores de un artista que sigue creciendo en talento. Su pop y rock suena a algo perdido entre Lou Reed, Bob Dylan, y algo que sonaría en Sevilla en los años 80, algo muy de ciudad. El recital fue ganando en fuerza e interés a cada canción que llegaba, y la banda dejó pasajes instrumentales memorables. Luego llegó un artista de otra liga diferente, Adanowsky, es decir, Adán Jodorowsky, que demostró ser mucho más que hijo de Alejandro Jodorowsky. Con sus ojos pintados a lo Nefertiti, peinado y ropa, quedó claro su nueva transformación en new romantic… y ya van tres alter egos… Sin embargo lo que parecía que iba a ser un recital de Duran Duran cambiaba constantemente. De “Dancing to the Radio” no tardó en quedarse solo en el escenario con su guitarra para cantar “Déjame llorar”. El concierto se convirtió en un abanico de diferentes músicas; soul, funk, synth pop y rock, y lleno de coreografías con sus músicos y bailarines, que demostraron ser grandes como cantantes. Algunas canciones quedaron teatralizadas, parodiadas, como (más aún que la original) “Estoy Mal”. La banda sonó bien compacta, como se demostró a la hora de los solos, entre los que destacó el del teclista. El concierto fue derivando en fiesta, con los bailarines entre el público, y el mismo Adanowsky también… Sonó “Jump” de Van Halen y “Ghostbusters” de Ray Parker Jr, sin desentonar en el repertorio propio, sorprendentemente brillante. El espectáculo de música y baile acabó con unas decenas de asistentes en el escenario. Adanowsky lo tenía claro con su nuevo álbum, Ada, hacer bailar al público, tal y como lo consiguió, con su espectáculo a veces a lo Bowie, a veces a lo Prince, pero siempre él, y no exento de humor, sin dejar de ser profesional en ningún momento. Esperemos que no pasen otros cinco años para verlo por aquí.

El jueves 14 Otra sesión doble. Primero con la nueva manera de reinventarse del sevillano Miguel Marín. Para él, viendo su currículum, el día tiene más de veinticuatro horas. Ha sido parte de Sr. Chinarro, Piano Magic y Árbol. Ha compuesto bandas sonoras para infinidad de artistas, y ahora llega con Montgomery, donde combina la música electrónica con un fondo rítmico muy marcado. Miguel se ha rodeado de componentes de renombre para este proyecto: Gaby Vargas (multi-instrumentista de Encomio, Sílice, Max Estrella y Màgic Gonzales), Amanda Palma (batería y voz, de Katapult, Chandal, Ventura, o Cráneo Calavera), Miriam Blanch, conocida también como Mir Blib, (bajista y vocalista de Explosivos Acme), y Jesús Bascón, multi-instrumentista de, entre otros, bandas como Bikini Red o Southern Arts Society. Sin disco que se le conozca aún, Montgomery ofreció un repertorio contundente y oscuro, entre la improvisación, la experimentación, y el arte sonoro. Miguel Marín ha acertado ensamblando esta banda y creando estos sonidos.

Maika Makovski deslumbró a los asistentes al festival

Maika Makovski deslumbró a los asistentes al festival

Luego, Maika Makovski dejó el patio del Monasterio de la Cartuja bien lleno. Maika hizo olvidar el retraso por asuntos de sonido rápidamente. Su sonido en directo, ella en sí, otorga mucho más dinamismo y fuerza a sus temas. Comparada demasiadas veces aún con PJ Harvey, la mallorquina (de madre andaluza) dejó claro como comportarse sobre el escenario. Canciones como “No Blood”, “The Gate”, “Language” y “Lava Love”, lo atestiguaron en una actuación llena de contrastes, yendo de lo delicado a lo atronador, al piano y a la guitarra… Maika, la segunda actriz que pasa este año por el escenario este año, dio un repaso bien grande a su discografía. ¿Cuándo le seguirá otro trabajo a Thank you for the boots?

Más de Nocturama, la semana que viene.

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