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El próximo 22 de abril se representará en el Teatro TNT (Sevilla), Plancton, de la mano de Cía. Hilo Rojo. Un trabajo que promete ayudarnos a entender la compleja tarea de identificar y ocupar, nuestro lugar en este mundo en tanto seres humanos.

 

Tanto Giulia Esposito como Riccardo Benfatto son dos profesionales de lo escénico nacidos en Italia, que llevan unos años afincados en Sevilla. Ambos pasaron por una de las ediciones del Laboratorio de Creación que se lleva desarrollando desde hace más de veinte años, en el centro TNT. Por tanto, va de suyo que regresen a un sitio que no ha dejado de ser una de casas para volver a representar Plancton, con el actor extremeño Santi Rivera.

Plancton es uno de los montajes en los que han estado trabajando desde la compañía Hilo Rojo, lo cual es una muestra del potencial que hay detrás de que un grupo de profesionales (por más reducido que sea) se junten para crear y compartir en una parte de sus correspondientes trayectorias. Ojalá ejemplos como lo es el de Hilo Rojo sean mucho más frecuentes, ojalá dejemos de hablar de escenarios ideales y nos atrevamos más a arrojarnos a materializar proyectos que tienen más cabida de lo que parece ¿Acaso las artes escénicas no se prestan a llevar a cabo numerosas colaboraciones con gente de diversas disciplinas?

Justo en la sinopsis de Plancton se hace incidencia en que no sólo esta pieza es el producto de un trabajo multidisciplinar; sino que además, tendremos a tres intérpretes representando la trágica condición del estar buscando un lugar propio en el mundo. Un espacio que espera ser ocupado desde tantas perspectivas, que el limitarnos a usar la palabra “hogar” en un espacio ubicable geográficamente, pertenecer a un círculo de personas determinado, o tener la suerte de ejercer una vocación profesional; no son más que aproximaciones para introducirnos en el tema que esta pieza nos sacará a relucir.

Lo anterior es cuanto menos sugestivo, esto es: Piénsese tres actores representando una pieza que inevitable les interpela a ellos (en cuanto profesionales de lo escénico), supone abordar el tema de que ejercer estas disciplinas lleva consigo superar numerosas desventuras y haber adquirido las habilidades suficientes para subsistir. Lo que me lleva a decir, que al margen de que estamos hablando de tres profesionales cuya trayectoria les avala de sobra como para suscitar interés en este trabajo; lo que me resulta más sugestivo de ver Plancton, es que tendremos el privilegio de presenciar los frutos de un montaje que seguro se sustenta de un modo u otro, a través de las reflexiones y experiencias que habrán tenido.

No con ello quiero dar a entender de que, probablemente, estemos ante una pieza que abuse de referencias autobiográficas, sino más bien, que puede que este sea un ejemplo entre tantos de cómo las artes escénicas son capaces de extraer lo más rico de dichas referencias con sus respectivas reflexiones, para exponernos algo de interés universal. O dicho de otra manera: Considero que quienes consiguen tener éxito en dicha empresa, son precisamente los que alcanzan poner más en valor lo imprescindibles que son las artes escénicas, para poder entendernos a nosotros los seres humanos en tanto seres humanos.

Sin más que añadir, les dejo con un adelanto de Plancton:

Plancton – Historias de errantes, es un espectáculo multidisciplinar, en el que el teatro, el trabajo de máscaras y la música en vivo (acordeón, flauta travesera, violín y canto) se alternan para generar una continua reflexión sobre el viaje y las migraciones. El espectáculo muestra la condición de aquellos individuos que se mueven en búsqueda de su propia realización personal y artística.

Los actores y la actriz entran y salen de los personajes, viajan en el tiempo y en el espacio, creando momentos oníricos y naturalisticos, cómicos y dramáticos, para dar vida a mundos que cruzan el umbral entre el real y el imaginario.

 

 

Plancton de Cía. Hilo Rojo es un acto performativo en favor de las artes escénicas

 

 

 

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