El pop español tiene sus rarezas, y después están los músicos que las convierten en pop de primera. Este es el caso de Un Pingüino en mi Ascensor: José Luis Moro y Mario Gil llevan desde los años ochenta combinando sintetizadores, guitarras y desparpajo. Son la Christina Rosenvinge del pop; no es que vuelvan, es que nunca se fueron. El día 31 de este mes estarán en Sevilla (después de un tiempo de ausencia. Esa es otra historia), en la Sala Malandar, para recordarnos que la buena música, de la mano del humor, es el mejor antídoto contra la rutina de mierda.
Lo suyo no es un espectáculo de humor ni un monólogo con banda sonora: Nada de chistes tontos ni sketches disfrazados de canciones. Atrapados en el Ascensor es quizá su bandera más reconocida, pero su repertorio está lleno de joyas que merecen su momento de gloria. Entre ellas están He-Man y Barbie, 41 películas porno (sí, leíste bien), pasando por En la variedad está la diversión y Tú me induces al mal. Irreverentes, pero siempre con estilo.
No faltan los temas que combinan su afilada visión de lo cotidiano, lo que los hace únicos, como El Club de Tenis o El Ama de Casa Estafada por la Publicidad. También hay espacio para la (más o menos) ficción, con temas como El Sangriento Final de Bobby Johnson, la historia cruel de El Balneario o la aventura surrealista de Mi café. Y, por supuesto, no podían faltar su visión política preclara, con piezas como El Arzobispo Makarios o No es el mejor momento para hacerse Perroflauta. ¿Más sorpresas? Algo caerá de su disco Espantapalomas, que reimagina clásicos del pop mundial con letras inefables. No muy lejos de esta idea, está su último trabajo, Secuelas, que demuestra que el tiempo no les ha quitado ni un gramo de ingenio.
Así que, déjate de postureos interestelares, de fachalecos, de ir de talibán del rock, quítate las gafas de pasta y la barbita de hipster, o quítate el capirote, que Sevilla será testigo de una noche de esas que te quitan el sentío.
Tanto las bandas nuevas como las no tan nuevas deberían tener a nuestro pingüino en mente. Manos de Topo, Hidrogenesse, Los Punsetes, Los Ganglios… todos comparten un humor mordaz, surrealista y audaz que los vincula a una visión alternativa, irónica y cabrónea del mundo y de la música. Un Pingüino en mi Ascensor sigue siendo único, y eso, en un mundo tan lleno de fotocopias indie, es razón suficiente para no perdérselos.



Son Geniales me encantan 🥰