El próximo 24 de abril se estrenará en el Teatro Lope de Vega (Sevilla), Noche Transfigurada, de Manuela Nogales. Estoy convencido que en esta pieza Manuela Nogales, nos demostrará que a pesar de su amplia trayectoria y un lenguaje propio muy marcado, nos demostrará que aún tiene mucho que contar.
En octubre del año pasado publicamos en ACHTUNG! la entrevista que le hice a la bailarina, docente y creadora vizcaína afincada en Sevilla, Manuela Nogales. Quien me comentó, entre otras cosas, que en Noche Transfigurada de algún modo se seguiría con esa línea que desarrolló en su última pieza, Poéticas en la Sombra. En el sentido de que se volverá a visibilizar a las mujeres como seres capaces de crear, de hacerse un lugar en la historia del arte; a pesar de los obstáculos que han tenido que enfrentarse en esta sociedad cisheteropatriarcal.
Una de tantas cosas interesantes que se representaron en Poéticas en la Sombra, fue que se inspiraron en la elaboración de su marco conceptual, del oficio japonés Kitsugi (es la práctica de reparar fracturas de la cerámica con barniz o resina espolvoreada con oro. Plantea que las roturas y reparaciones forman parte de la historia de un objeto y deben mostrarse en lugar de ocultarse. Así, al poner de manifiesto su transformación, las cicatrices embellecen el objeto). Como una alegoría de que las mujeres artistas han tenido que crecer como seres humanos, habiendo “cicatrizado” todas las heridas que le han supuesto vivir en un mundo en el que tienen que demostrar más que los varones para ser tomadas en serio. O qué decir sobre que en el mundo de la danza, la mayoría de las personas que lo componen son mujeres, pero hay pocas directoras, o gestoras de teatro, en relación del número de intérpretes.
Así, salieron a escena bailarinas y músicas a representar el cómo se pueden enlazar piezas que fueron separadas del núcleo original consiguiendo que esta reunificación llegue a otra categoría, al menos en lo que respecta a lo cuantitativo. Sin olvidar, por supuesto, el valor que tiene que una bailarina veterana, como lo es Manuela Nogales, haya vuelto al escenario; que fue como poco, una iniciativa de que a ella sus cicatrices y más cosas que se ha encontrado en su trayectoria como ser humano y profesional, no son más que incentivos para desarrollar un tema que un joven intérprete y creador, no hubiese alcanzado el nivel de solidez y credibilidad, al que llegó Manuela Nogales y su equipo.
Con este precedente, junto a una carrera de décadas invertidas en la danza contemporánea, Manuela Nogales nos trae un nuevo estreno al Teatro Lope de Vega. No sé ustedes, pero todas las piezas que ha llevado a escena esta profesional, como poco merece nuestra atención. Por tanto, les dejo con un adelanto de Noche Transfigurada:
El Lope de Vega acoge el estreno absoluto la última obra de Manuela Nogales –un espectáculo de danza y música para seis bailarinas y 15 instrumentistas de la sevillana Orquesta de Cámara de Mujeres Almaclara– que tiene como punto de partida el fin de una perspectiva jerárquica, creada por Schönberg en su Noche transfigurada, a través de la atonalidad. Esta extraordinaria música le sirve para abordar nuestras complejas realidades actuales: múltiples, plurales, desiguales y convulsas. La bailarina, coreógrafa y pedagoga apuesta por dejarnos un testimonio de esta época; en dar a conocer, a través de sus piezas –más de 50 en tres décadas–, la situación de vulnerabilidad de las mujeres e incidir en su poder de creación.
En circunstancias difíciles, de alguna manera, nos movemos hacia aspectos que exigen mayor atención, hacia hacer crecer cosas que dan fruto en el espíritu, y que nos alimentan. Este poema sinfónico explora sentimientos como la angustia, la culpa, el miedo, cargas indescifrables y paisajes de la naturaleza que se funden con paisajes interiores con gran sobriedad expresiva, claroscuros, desesperación, amor y transformación. Y es en su sentido de concepción superadora, con una visión de incertidumbre que va dando paso a una transfiguración que se torna brillante, ingrávida y luminosa, donde encuentro motivo para acometer este proyecto.
Manuela Nogales

