por Fidel Portillo Cruces | May 22, 2014 | carrusel, La última fila, opinión
Por Antonio Mérida Ordás Saltó al campo en pelotas y se desfogó huyendo al galope entre los jugadores que miraban impasibles cómo dos guardias de seguridad cubiertos por un peto amarillo le perseguían. Esto lo hemos visto mucho. En partidos importantes, en grandes...
por Fidel Portillo Cruces | May 17, 2014 | a la intemperie, carrusel, opinión
Por Diego E. Barros Desbordado como está en parcelas más mundanas, el Gobierno se ha propuesto ponerle puertas al campo. Hay quien dice que las redes sociales son el mundo. Lo dice, supongo, quien nunca ha salido a darse una vuelta por ahí fuera. Desconozco cifras...
por Fidel Portillo Cruces | May 16, 2014 | carrusel, La última fila, opinión
Por Antonio Mérida Ordás Había en el cuarto vagón un trompetista con peluca y fuera llovía. Berlín esperaba con las piernas cruzadas y los codos apoyados en la barra, y lo primero que recuerdo es salir de la estación y pensar: Ya estamos. Llevábamos abrigos y mochilas...
por Fidel Portillo Cruces | May 11, 2014 | a la intemperie, carrusel, opinión
Por Diego E. Barros Como otros ámbitos de la vida, el fútbol ha sido un juego dominado por el bipartidismo imperante donde quiera que hubiera que jugarlo. Hay campeonatos que con el paso del tiempo y el dinero europeo han caído en un atractivo caos en el que todo...
por Fidel Portillo Cruces | May 4, 2014 | carrusel, La última fila, opinión
Por Antonio Mérida Ordás “Fui corriendo hacia el muro y me golpee la cabeza. Recibí una llamada y no contesté. Recibí otra llamada del mismo número y tampoco contesté. Entonces desperté, y no sabía dónde coño estaba. Me giré y el teléfono sonaba de nuevo agitándose...
por Fidel Portillo Cruces | May 4, 2014 | a la intemperie, carrusel, opinión
Por Diego E. Barros A veces basta con una sola frase. Por eso los grandes como McCarthy no necesitan más que unas cuantas palabras en boca de sus personajes para que el lector alcance a saber si se encuentra entre un héroe o un cretino. Hace tiempo que las cosas...